El nuevo alcalde de Londres, Boris Johnson, dijo este domingo que no renovará el acuerdo petrolero con el gobierno de Venezuela, que permite a la capital británica recibir combustible barato para su sistema de autobuses y tranvías.
Johnson, integrante del Partido Conservador, aclaró que los cerca de 250.000 londinenses de bajos ingresos que se benefician del acuerdo seguirán viajando a mitad de precio mientras dure el presente trato.
Según Johnson, muchos habitantes de la ciudad se sentían incómodos por la forma como se financiaba el acuerdo, que fue suscrito en febrero del año pasado por el entonces alcalde, Ken Livingstone, y Petróleos de Venezuela Europa, la sucursal europea de la empresa estatal PDVSA.
A cambio del combustible barato, un equipo de la alcaldía ha estado prestando asesoría a Venezuela en materia de transporte público, planificación urbana, protección medioambiental, manejo de desechos, promoción del turismo y actividades culturales.
"Pobreza extrema"
Al comentar el anuncio Johnson señaló: "Creo que muchos londinenses se sienten incómodos de que el funcionamiento de los autobuses de una de las potencias financieras del mundo sea financiado por el pueblo de un país donde muchas personas viven en la pobreza extrema".
El acuerdo fue firmado el año pasado por el alcalde laborista Ken Livingstone.
|
"Simplemente creo que hay mejores maneras de beneficiar a los londinenses y de beneficiar a los venezolanos".
Además, señaló que se cerrará la oficina que se abrió en Caracas para supervisar el trato, que expira el 20 de agosto.
Por su parte el ex alcalde Livingstone, quien es miembro del Partido Laborista, criticó la decisión de Johnson.
"Muestra que está más interesado en continuar con su agenda ideológica de derecha que en mejorar el nivel de vida de la gente más pobre de la capital".
En ocasiones anteriores el gobierno del presidente Hugo Chávez firmó acuerdos similares para habitantes de bajos recursos en ciudades estadounidenses.
El primer trato fue lanzado en 2005, cuando el gobierno de Venezuela envió 45 millones de litros de combustible para calefacción a familias pobres de Massachussets, en Estados Unidos.