UBS ha sido el banco más afectado por la crisis inmobiliaria estadounidense.
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Los accionistas de la Unión Bancaria Suiza (UBS) llevan a cabo este miércoles su reunión anual, la primera después de las enormes pérdidas registradas por su exposición a los préstamos hipotecarios de alto riesgo en Estados Unidos.
Considerado en su momento el banco más cauteloso del mundo, UBS fue la institución financiera más afectada por los impagos de las llamadas hipotecas subprime, al declarar pérdidas de US$37.000 millones.
Este hecho provocó la salida del director ejecutivo y presidente, Michael Ospel.
La corresponsal de la BBC en Basilea, Imogen Foulkes, destaca que un plan de rescate para el mayor banco suizo, y la designación de un nuevo presidente, podría no ser suficiente para calmar los ánimos de los enojados accionistas que, en pocos meses, han visto perder el valor de sus inversiones en un 50%.
Préstamos y bonos riesgosos
En un informe publicado este lunes el banco admitió que su plan de expansión de negocios entre 2006 y 2011 le generó una mayor exposición a activos riesgosos a su banco de inversiones.
También reconoció que la crisis que atraviesa está relacionada con el sistema de bonos para sus empleados, lo que estimuló la aceptación de tratos riesgosos.
El nuevo presidente, Peter Kurer, espera recibir el respaldo de los accionistas para poder anunciar una inyección de capital por US$15.000 millones.
Sin embargo, Foulkes asevera que muchos socios de la institución financiera no están de acuerdo con la estructura actual del banco y piden que se dividan sus ramas de banca privada y de inversiones.
Otros, incluso, se muestran escépticos de que Kurer, quien tiene una dilatada carrera dentro de la entidad, sea la persona indicada para enderezar su camino.