OTROS IDIOMAS
English
Português
mas idiomas
Jueves, 10 de abril de 2008 - 21:21 GMT
El maíz transgénico de la discordia
Alejandra Noguez
Alejandra Noguez
México

Protesta de campesinos mexicanos
Desde el 1º de enero, maíz de EE.UU. entra a México sin restricción arancelaria.
La autorización para sembrar de manera experimental maíz transgénico en México ha desatado la polémica entre las autoridades y los grupos de ambientalistas y de agricultores, que acusan al gobierno de no proteger la biodiversidad y la salud de los habitantes.

Hace unas semanas el gobierno definió las reglas para esa actividad y las publicó en el Reglamento de la Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados, que fue aprobada en 2005 por el Congreso mexicano.

Esto significa que se permitirá realizar experimentos con cosechas de maíz transgénico, "mas no siembras a grandes escalas o con valor comercial".

Ariel Álvarez Morales, secretario ejecutivo de la Comisión Intersecretarial de Bioseguridad de los Organismos Genéticamente Modificados (CIBIOGEM), explicó en declaraciones a BBC Mundo el alcance de este tipo de experimentos.

El gobierno de México no está protegiendo su campo, ni la salud de sus habitantes y mucho menos su biodiversidad que es tan amplia
Aleira Lara, Greenpeace

"No es algo que nosotros pensemos que va a venir a sustituir a los sistemas agrícolas actualmente en México; es un elemento más que el país tiene que analizar y evaluar y entonces decidir si lo utiliza", afirmó.

Desde el 1º de enero pasado, maíz proveniente de Estados Unidos, donde el 70% de las áreas de cultivo de este grano son de transgénicos, entra a México sin restricción arancelaria en base al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Rechazo

Al maíz transgénico se le atribuyen características de resistencia a plagas y más rendimiento; sin embargo, estas bondades son cuestionadas por organizaciones que participan en la campaña "Sin maíz no hay país".

Los activistas de la campaña han anunciado que en los próximos días realizarán manifestaciones y tomarán oficinas de la Secretaría de Agricultura en todo el país.

Ésto es sólo ordenar lo que ya se había estado haciendo de manera experimental
Álvarez Morales, CIBIOGEM

"El gobierno de México no está protegiendo su campo, ni la salud de sus habitantes y mucho menos su biodiversidad que es tan amplia", le aseguró a BBC Mundo Aleira Lara, de la organización Greenpeace México.

"Ésta es una tecnología incipiente que lejos de significar una solución para los campesinos mexicanos, los hará más dependientes", agregó.

En opinión de Elena Álvarez-Buylla, investigadora del Instituto de Ecología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), "muchos de los experimentos que quieren hacer los podrían llevar a cabo en EE.UU. y no tendrían por qué poner en riesgo el centro de origen y diversidad del maíz".

México cuenta con más de 10.000 variedades de maíz, lo que lo convierte en el alimento base y de mayor tradición de los mexicanos.

Acusaciones

Los agricultores, principalmente del sur de México -zona de donde se estima que el maíz es originario- se muestran preocupados por que el maíz transgénico mezcle su polen con otras especies nativas y las altere.

Además, acusan al gobierno de estar sirviendo a intereses de empresas transnacionales de producción de alimentos como Monsanto.

Cartel de la campaña "Sin maíz no hay país" (Foto cortesía http://www.sinmaiznohaypais.org/)
"Sin maíz no hay país" cuestiona lo que el gobierno califica como bondades del maíz transgénico.
"Este es un paso adelante en las intenciones del gobierno para rendirse ante las presiones de Monsanto y permitir la contaminación del maíz nativo de México," aseguró Víctor Suárez, representante de la Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras de Productos del Campo (ANEC).

Álvarez Morales, secretario ejecutivo de la CIBIOGEM, rechazó esas acusaciones. "Ésto es sólo ordenar lo que ya se había estado haciendo de manera experimental", expresó.

"Desde hace diez años lo hemos consumido (maíz transgénico). Con respecto a la salud humana no hemos visto ningún daño, ni en nosotros ni en ninguna parte del mundo", enfatiza.

Pero esta falta de pruebas no es evidencia de que no haya riesgos. Así lo considera la investigadora Álvarez-Buylla, de la UNAM.

"Hay ciertos indicios de riesgos. El público tiene derecho a decidir si quiere o no consumir maíz transgénico y en este reglamento que publicaron hay un vacío en este sentido", explicó Álvarez-Buylla.

Monsanto, por su parte, dio la bienvenida a este reglamento a través de un comunicado, aunque aseguró que esto no lleva implícito que los permisos para sembrar vayan a estar automáticamente garantizados.

Requisitos

A partir de este nuevo reglamento, los agricultores y compañías que deseen sembrar maíz transgénico deberán solicitar un permiso ante la Secretaría de Agricultura y las autoridades ambientales serán las que evaluarán si lo otorgan o no.

Además los interesados tendrán que cumplir con requisitos como la presentación de un estudio de los posibles riesgos para el medio ambiente y la diversidad biológica, así como un plan de protección en caso de que ocurra un "evento no deseado".

Ésta es precisamente la preocupación de quienes están en contra del reglamento, como Cati Marielle, del Grupo de Estudios Ambientales.

"Se deja en manos de las propias empresas solicitantes presentar, documentar y analizar los riesgos, impactos ambientales, a la salud, a la diversidad biológica, e incluso la evaluación, monitoreo y control de los riesgos que conllevarán sus cultivos transgénicos. Ese es un gran riesgo", aseguró.



NOTAS RELACIONADAS
La economía del maíz
31 01 07 |  A fondo
¡Ojo con los precios del maíz!
06 01 08 |  Economía

VÍNCULOS
El contenido de las páginas externas sugeridas no es responsabilidad de la BBC.




 

banner watch listen