La compañía aeroespacial estadounidense Boeing anunció un nuevo retraso en la entrega de su nuevo avión de pasajeros 787 Dreamliner.
La entrega de la primera nave a la aerolínea japonesa All Nippon se efectuará en el tercer trimestre de 2009, y no a comienzos del año como estaba previsto.
La fabricante del Dreamliner explicó que el retraso se debe al lento progreso en el ensamblaje y a problemas en la cadena de suministros.
En un comunicado, Boeing indicó que el nuevo calendario de trabajo incluía "un margen de maniobra para reducir el riesgo de retrasos adicionales en el programa de entrega".
"Lamentamos profundamente el cambio así como la desilusión que ésto provocará en nuestros clientes. Trabajaremos de cerca con cada uno de ellos para minimizar el impacto", señaló el director de la división de aviones comerciales de Boeing, Scott Carson.
Sin embargo, las acciones de la compañía subieron casi 4% al inicio de la jornada bursátil en Wall Street luego que Boeing aclarara que estos últimos retrasos no tendrían un efecto adverso en sus ganancias de este año.
Pedidos
Para principios de 2008, Boeing había recibido 802 pedidos del Dreamliner 787, convirtiéndose así en el modelo de esta compañía que más rápido se ha vendido.
El nuevo Dreamliner 787 utilizará 20% menos combustible, según Boeing.
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El Dreamliner 787 será el primer avión de Boeing completamente nuevo desde 1995.
El avión será fabricado empleando tecnología de punta. Su fuselaje y sus alas son predominantemente de fibra de carbono, en lugar de aluminio, lo que permite que sea más liviano y requiera, según Boeing, 20% menos combustible que aviones de dimensiones similares.
El Dreamliner 787 forma parte de la estrategia en respuesta al nuevo modelo A380 de el fabricante europeo de aviones Airbus.
El Airbus A380 también sufrió retrasos antes de que finalmente entrara en servicio en octubre de 2007.
De acuerdo con el especialista en temas empresariales de la BBC, Mark Gregory, este anuncio es un golpe para la reputación de Boeing y puede resultar costoso para ésta si las aerolíneas que esperan el Dreamliner 787 reclaman compensación por el retraso en la entrega.