Las predicciones del FMI no dejan margen para dudas sobre la profundidad de la crisis.
El mundo según el FMI
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A la desaceleración económica mundial se suma la proyección de pérdidas en torno a los 945.000 millones por la crisis hipotecaria estadounidense.
Si a esto se suma que en Estados Unidos la Reserva Federal reconoció por primera vez la existencia de una recesión al predecir que la economía se contraerá en los primeros seis meses del año, el pesimismo se vuelve inevitable.
El producto Interno Bruto (PIB) estadounidense constituye más de la quinta parte del total mundial
A desacoplar, a desacoplar
En cuanto al impacto de todo esto en América Latina y los mercados emergentes el debate parece girar en torno a un verbo sorprendente: desacoplar.
Los analistas se dividen entre los que consideran que la economía de los mercados emergentes está "desacoplada" de la crisis financiera estadounidense y europea - es suficientemente independiente de estos vientos - y los que opinan lo contrario.
En el mismo FMI no lo tienen del todo claro.
En una entrevista con el "Financial Times", el director del FMI Dominique Strauss-Khan opinó que la economía mundial sufrirá en su conjunto.
En el informe anual del organismo multilateral, se matizan mucho las cosas.
"Ningun país va a quedar al margen, pero obviamente el epicentro de la crisis será Estados Unidos y Europa sufrirá también el impacto. A los mercados emergentes les está yendo bastante bien, aunque nadie es inmune", le dijo a la BBC el autor del informe, el ex gobernador del Banco Central de España, Jaime Caruana.
China e India lideran los llamados mercados emergentes.
La demanda de materias primas y la inversión china ha sido vital para muchas economías latinoamericanas.
En ese sentido, el impacto de la actual coyuntura mundial en América Latina dependerá en gran medida de cómo afecte la crisis estadounidense a la demanda china.
Y afinando un poco el análisis habría que diferenciar entre los países más con lazos más profundos con Estados Unidos - Mexico y los países centroamericanos - y los de América del Sur que tienen vínculos comerciales más diversificados.
También, a grandes rasgos, entre exportadores de petróleo (Mexico, Venezuela) e importadores (Chile).
Pobres, los ricos
En caso de que efectivamente ocurra un desacople, asistiremos a una situación paradójica.
A diferencia de otras épocas, los países emergentes serán los encargados de apuntalar con su dinamismo económico a las economías desarrolladas.
Los que en cambio piensan que no hay desacople, predicen una crisis mundial y sin paliativos.
Acá las opinines se dividen entre los que predicen una crisis suave (el FMI, por ejemplo) y otros que temen una más profunda que llegue a poner en entredicho el papel del dólar como moneda dominante de intercambio internacional
En un panorama tan incierto, y sin un fondo para la crisis hipotecaria, una cosa es bastante segura: los mercados bursátiles continuarán experimentando fuertes turbulencias.