Bernanke volvió a trazar un panorama pesimista ante el Congreso.
|
El presidente de la Reserva Federal (Fed), Ben Bernanke, advirtió ante el Congreso que el panorama económico de los Estados Unidos es "menos favorable" que antes y prometió tomar medidas para estimular el crecimiento "si es necesario".
Las medidas que hasta ahora ha tomado la Fed, que es el banco central estadounidense, consisten en bajar las tasas de interés para quitarle presión a la crisis hipotecaria.
"Muchos de los desafíos que enfrenta ahora nuestra economía provienen de una continua contracción del mercado inmobiliario de Estados Unidos", sostuvo Bernanke.
Sin embargo, a pesar de que los mercados financieros han festejado la medida, los resultados son todavía muy ambiguos y la gente sigue perdiendo sus casas.
Asimismo ha caído la confianza del consumidor, lo que se ha visto reflejado en menos ventas.
Por ahora parece que la crisis continuará y Bernanke señaló que el sector inmobiliario seguirá afectando a la economía en los próximos trimestres y por consiguiente se puede esperar una ralentización del Producto Interno Bruto (PIB).
La Reserva Federal ya había anunciado hace una semana su pesimismo al bajar sus previsiones para el crecimiento económico del 2008. También elevó sus estimaciones para el desempleo y la inflación.
Más recortes
"Se evaluará cuidadosamente las informaciones sobre las perspectivas económicas y si es necesario actuará a tiempo para sostener el crecimiento y garantizar adecuadamente los riesgos para el mismo", aseguró Bernanke en su comparecencia ante la Comisión de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes.
El dólar sigue cayendo en picada con relación al euro.
|
Con esto quiso decir que la "Fed vigila la situación muy de cerca y está dispuesta a seguir bajando los tipos de interés".
Desde septiembre, la Fed ha reducido su tasa de referencia en 2,25 puntos porcentuales para dejarla en 3%.
En su comparecencia Bernanke dejó la puerta abierta a más recortes, y los mercados esperan ahora que haya otra baja en la próxima reunión de la Reserva Federal el próximo 18 de marzo.
Wall Street reaccionó con alegría este lunes ante esta posibilidad. Sin embargo, hasta ahora no se ha logrado el efecto deseado en el mercado inmobiliario.
Pese a las bajas en la tasa interanual, algunos intereses hipotecarios siguen subiendo y los que están cayendo no lo han hecho por mucho.
Arma de doble filo
Además los analistas están preocupados ahora por la inflación y por la continua caída del dólar, que llegó a un mínimo histórico tras las palabras de Bernanke.
Los precios de la gasolina siguen aumentado y los precios al consumidor pueden aumentar si no se controlan estas presiones.
Por eso la Fed tiene que hacer un juego de malabarismo: tiene que bajar las tasas, para evitar el agravamiento de la crisis hipotecaria, pero no tanto porque si no se disparará la inflación.
"Los nuevos incrementos en los precios de la energía y otras materias primas en las últimas semanas, junto con los últimos datos sobre precios al consumidor, sugieren presiones levemente algo más alcistas sobre las proyecciones, tanto de la inflación general como de la subyacente", dijo el jefe de la Fed.
Por eso, Bernanke explicó a los legisladores que el gran desafío es "intentar equilibrar esos riesgos y decidir en un momento dado cuál es más serio".