El Banco Central Europeo (BCE) decidió mantener la tasa de interés en el 4%.
El BCE fue más prudente que el Banco de Inglaterra.
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El BCE fue prudente por los altos precios del petróleo y la comida que han impulsado la inflación en la Eurozona hasta el 3,2% en un momento en que la economía se ha ralentizado.
"La incertidumbre sobre las perspectivas de crecimiento económico son inusualmente altas", afirmó el presidente del BCE, Jean Claude Trichet.
Trichet añadió que el banco votó de manera unánime para mantener la tasa al mismo nivel.
Sin embargo, se espera que más adelante el BCE reduzca los intereses en la Eurozona formada por 15 países europeos a medida que disminuye el crecimiento económico.
Inglaterra sí
Al otro lado del Canal de la Mancha, el Banco de Inglaterra reaccionó de una forma más decisiva.
Recortó los intereses un cuarto de punto dejándolos en el 5,25% como reacción al enfriamiento de la economía británica.
Pero el temor a un aumento de la inflación también tuvo un papel en la decisión al enfriar los ánimos de los responsables monetarios británicos y decidirles a no recortar la tasa en medio punto.
Rechazaron así seguir el ejemplo de Estados Unidos donde la Reserva Federal (Fed) recortó los intereses del 4,25% al 3%.