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Alasdair Sandford
BBC, París
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Los policías que allanaron el apartamento de Kerviel no estaban uniformados.
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La policía francesa allanó el viernes el apartamento de Jerome Kerviel, el operador bursátil acusado de cometer un fraude que le costó más de US$7.000 millones al banco francés Société Générale.
Después de horas, cuatro policías de civil salieron del edificio con varios maletines.
Aún no se ha presentado un comunicado oficial sobre el operativo efectuado en la vivienda de Kerviel, a quien no se ha visto en público desde que la noticia se dio a conocer el jueves.
El mundo quiere saber dónde está el único sospechoso del gigantesco fraude.
La abogada de Kerviel indicó que su cliente está dispuesto a colaborar con las autoridades y que no está huyendo.
Camarógrafo a las afueras del apartamento de Kerviel.
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"Bandido"
Société Générale insiste con firmeza en responsabilizar a Kerviel de la estafa.
El presidente de la entidad bancaria, Daniel Boston, lo describió como un bandido e incluso dejó entrever la palabra "terrorista".
Todavía se desconocen los motivos que habrían impulsado al único acusado del fraude.
Un miembro del sindicato de operadores bursátiles sugirió que Kerviel enfrentaba problemas familiares.
Varios analistas y expertos financieros se muestran escépticos a creer que el operador bursátil haya actuado solo y que, después de un año, nadie se haya dado cuenta.
La organización bancaria se disculpó ante sus accionistas a través de una carta y les aseguró que el banco es todavía "saludable".
Líderes mundiales presentes en el Foro Económico Mundial, que se desarrolla en el balneario suizo de Davos, expresaron su alarma por la magnitud del fraude y dijeron que el escándalo podría afectar la confianza en la economía.