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Quentin Somerville
BBC Shangai
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El precio de algunos productos básicos ha subido hasta en 18%.
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La tasa de inflación en China llegó a su nivel más alto en once años: 6,9% durante el mes de noviembre, según revelaron fuentes oficiales.
La cifra ha puesto en el candelero a los encargados de la política económica china, que insisten en que la guerra a la inflación es su principal objetivo para 2008.
El gobierno chino se había establecido este año una meta anual de inflación del 3%.
El precio de los alimentos, especialmente los productos de primera necesidad como la carne de cerdo y el aceite de cocina, ha venido aumentando en los últimos meses.
En noviembre, esos renglones subieron más de 18% de cara al consumidor chino.
La presión inflacionaria en los alimentos ha llevado a muchas familias a reducir el consumo de carnes y aumentar el de arroz y verduras.
Descontento
Algunos analistas señalan que las medidas oficiales no han logrado sus objetivos, incluido el congelamiento del precio de algunos bienes.
Muchos se quejan de que los salarios no van al mismo paso que la inflación.
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Muchos han mostrado su descontento debido a que la inflación va en aumento, mientras que los salarios no pueden mantener el paso, pese al enorme y positivo desempeño de la economía china.
Durante el mes de noviembre, la economía china registró un excedente comercial de US$26.300 millones, ligeramente menor que lo previsto, pero aún muy cerca de la cifra récord de octubre.
Algunos economistas chinos señalan que los agricultores ya están cultivando más productos para responder a la creciente demanda.
Esto, aseguran, se traducirá en un aumento de la oferta en los mercados de alimentos.
La inflación ya ha generado tensión social que ha desembocado en violentas protestas.
En este marco, el gobierno de Pekín espera que los campos chinos produzcan en 2008 una cosecha generosa.