"Un hito para la industria aeronáutica".
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El mayor avión de pasajeros del mundo, el Airbus A-380, aterrizó en la ciudad australiana de Sidney al finalizar su primer vuelo comercial, procedente de Singapur.
El superavión de dos pisos, propiedad de la aerolínea Singapur Airlines (SIA), mide 73 metros de largo y 24,1 de altura.
Aunque la nave tiene capacidad para 850 pasajeros, en su vuelo inaugural despegó con 471 viajeros, quienes llegaron a pagar entre US$560 y US$100.380.
SIA subastó la mayoría de los billetes con el propósito de donar los ingresos, de US$1,9 millones, a una asociación humanitaria de Singapur, dos hospitales pediátricos de Sidney y a la organización Médicos sin Fronteras.
Hito y alivio
El corresponsal de la BBC en Sidney Nick Bryant informa que el superavión, con una envergadura (longitud de ala a ala) de 79,8m, casi igual a la de un campo de fútbol, sobrevoló la bahía y la famosa ópera de esa ciudad antes de tocar tierra.
La entrada en operaciones de la nave se retrasó por cerca de dos años.
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Según Bryant, "para la industria aeronáutica este vuelo representa un hito. Para Airbus representa un alivio".
La entrada en operaciones de la aeronave sufrió un retraso de cerca de dos años por problemas técnicos, lo que generó graves apuros financieros a Airbus.
El año que viene, Singapore Airlines deberá recibir una entrega de otros cinco aparatos.
Airbus ha obtenido 189 pedidos del A380, procedentes de aerolíneas como Emirates Airlines y Qantas.
Por ahora sólo unas pocas ciudades, como Singapur, Londres, París, Nueva York y Los Ángeles, tienen capacidad para acoger vuelos del superavión.