La intervención es inusual, y podría ser un serio intento de inyectar confianza.
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La crisis financiera provocada por lo créditos hipotecarios de alto riesgo (o subprime) en Estados Unidos, cruzó el Atlántico y hace sentir sus efectos en el Reino Unido.
Allí, el Banco de Inglaterra anunció que, por primera vez desde la década de los '70, brindará apoyo financiero al banco Northern Rock, uno de los mayores prestamistas de dinero para hipotecas en el país.
La decisión es el efecto secundario más reciente de una crisis que se originó en el sector hipotecario estadounidense.
Las hipotecas subprime son préstamos que se conceden a personas de historial financiero dudoso o nulo.
Un default (falta de pagos) sin precedentes en este mercado desató temores y una contracción crediticia global, con caídas en los mercados y en el precio del dólar.
¿Restaurar la confianza?
Muchos bancos temen por la crisis, y al Northern Rock sólo le quedó la "última ventanilla".
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El corresponsal de la BBC Robert Peston aclara que la intervención del Banco de Inglaterra es inusual, y podría ser interpretada como un intento serio de restaurar la confianza en los mercados.
Los analistas, sin embargo, esperan que en la jornada bursátil en Europa, que acaba de comenzar, las acciones cambien de mano en forma intensa.
Northern Rock, explica Peston, es uno de los bancos británicos de mayor crecimiento en los últimos años.
El banco es el primero en décadas que pide dinero prestado al Banco de Inglaterra, considerado habitualmente un "último recurso".
Peston afirma que el problema no es que Northern Rock tenga pérdidas colosales, sino que su gran temor es la falta de liquidez.
Las turbulencias bursátiles de las últimas semanas provocaron que muchos bancos se nieguen a prestarle efectivo, y sólo le quedó recurrir a la "última ventanilla".