Las instituciones financieras a ambos lados del Atlántico temen que la crisis se extienda.
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El Banco Central Europeo hizo este jueves su mayor intervención en el mercado monetario desde los ataques del 11 de septiembre de 2001.
La maniobra tuvo como objetivo calmar los temores de que la crisis del sector inmobiliario en Estados Unidos provocaría una reducción de los créditos, y consistió en volcar al mercado unos US$120.000 millones, que ya están circulando.
El dinero se puso a disposición en forma de créditos a los bancos comerciales, luego de que el francés BNP Paribas suspendiera inversiones por US$2.700 millones por temores a las consecuencias de los problemas en el sector estadounidense de los préstamos "subprime".
Las instituciones financieras a ambos lados del Atlántico han sido golpeadas por el default de muchos deudores estadounidenses que no están al día con los pagos de sus hipotecas.
Bush insiste
La crisis ha sacudido los precios de las acciones en EE.UU., pero el presidente George W. Bush insiste en que los cimientos de la economía estadounidense permanecen sólidos.
El Banco Central Europeo calificó su operación como una "afinación" del mercado bancario.
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Según recordó el mandatario, la tasa de empleo es alta, los salarios crecen y la inflación sigue baja.
Pero los acreedores estadounidenses padecen el default de los préstamos de alto riesgo y se teme que las repercusiones financieras de la crisis atraviesen el océano.
El Banco Central Europeo describió la operación de este jueves como una "afinación" del mercado bancario, pero representa la mayor intervención del banco en el sector desde los días posteriores a los ataques de 2001.
"Se teme que a largo plazo que estas cuestiones de liquidez se extiendan a la economía global", dijo a la agencia de prensa de Dow Jones Ciaran O'Hagan, analista de Societe Generale.