El gobierno de Johnson-Sirleaf abrió 10 oficinas para el control del comercio de diamantes.
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Liberia eliminó una moratoria de seis años en la exploración, venta y exportación de diamantes impuesta durante la guerra civil que azotó a ese país.
El levantamiento de la prohibición se considera el primer paso para reactivar el comercio de la piedra y fortalecer una industria que no dejaba grandes ganancias para el país debido al contrabando.
El viceministro de Energía, Tierras y Minería, Kpandeh Fayia, confirmó el fin de la moratoria y dijo que cualquiera podrá "solicitar licencias de extracción y permisos de venta" de la piedra preciosa.
La prohibición se impuso para evitar que las ganancias de la venta de los llamados "diamantes de sangre" financiaran las guerras en las naciones del oeste africano.
En 2001 Naciones Unidas acusó al gobierno del entonces presidente Charles Taylor de emplear los beneficios obtenidos por las piedras para financiar la guerra en Sierra Leona.
Regulación comercial
En abril pasado, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas levantó la prohibición a la exportación de diamantes liberianos.
Los llamados "diamantes de sangre" financiaran guerras en el oeste africano.
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La ONU consideró que el gobierno de la presidenta Ellen Johnson-Sirleaf había tomado las medidas necesarias para asegurar la regulación comercial de la piedra.
Johnson-Sirleaf, quien asumió la presidencia hace dos años, abrió a principios de mayo diez oficinas de evaluación de diamantes.
Esas oficinas son responsables de registrar todo diamante comprado y de imponer gravámenes.
Liberia sufrió más de una década de guerra civil, que llegó a su fin en 2003 con la destitución de Taylor, quien ahora está preso.
El ex gobernante enfrenta cargos de crímenes de guerra en un tribunal en La Haya respaldado por las Naciones Unidas, debido a su apoyo a los rebeldes de Sierra Leona.
Por medio del Proceso Kimberley -programa internacional de certificación establecido en mayo de 2000- se rastrea el origen del diamante en un intento de evitar que las piedras conflictivas entren en el mercado.