Delta Air Lines, la tercera línea aérea más importante de Estados Unidos, ha salido del estado de protección de quiebras tras completar un programa de reestructuración de US$3.000 millones.
Grinstein espera no volver nunca más al tribunal de quiebras.
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Fueron 19 meses de esfuerzo para que el tribunal de quiebras del distrito sur de Nueva York autorizara a la empresa a abandonar la protección del Capítulo 11.
Ésta permite a las empresas con dificultades protegerse contra los acreedores mientras reestructuran sus finanzas.
El proceso culminará el próximo jueves cuando las nuevas acciones de la compañía salgan a Bolsa.
Delta eliminó 6.000 puestos de trabajo, ahorrándose US$1.000 millones al año, y recortó su capacidad en el ultra competitivo mercado nacional, añadiendo 60 nuevas rutas internacionales.
Rebranding
Delta predijo ganancias -antes de impuestos- de US$816 millones para 2007, después de haber tenido pérdidas por US$452 millones el año anterior.
"Salir de la bancarrota no es el final del viaje. Al contrario, es el comienzo de una nueva y próspera etapa para Delta", afirmó el consejero delegado de la empresa, Gerald Grinstein.
Como parte de los nuevos aires que soplan en Delta, la empresa prevé gastar US$10 millones para un rebranding que incluirá una nueva capa de pintura para sus aviones.
Delta solicitó la protección por quiebra en septiembre de 2005, después haber reportado pérdidas por US$7.500 millones en entre 2001 y 2005. Durante el mismo periodo, también acumuló deudas por US$19.000 millones.
Entre las causas de los problemas de la aerolínea estaban los altos costos de operación, la competencia y los atentados del 11 de septiembre en EE.UU.