Según diversos analistas, los fundamentos económicos siguen fuertes.
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El mercado chino sufrió este martes su peor día en los últimos diez años, a raíz de una ola de venta de acciones por parte de importantes inversionistas.
El mercado de valores Shanghai Composite Index cayó en aproximadamente el 9%, su peor desempeño diario desde febrero de 1997.
La bajada tiene lugar en medio de rumores sobre una posible ofensiva contra la compraventa ilegal de acciones, así como de temores sobre la aceleración de la inflación.
Otros mercados asiáticos y europeos fueron afectados por la repentina caída.
En Hong Kong, el índice Hang Seng cerró con 1,8% a la baja, mientras que en Japón el Nikkei 225 descendió en el 0,5%.
Los mercados de Londres, Francfort y París abrieron con un marcado declive en algunas de las principales acciones mineras, cuyo comportamiento suele ser influido por el estado de la economía china.
¿Presiones especulativas?
Los mercados chinos se han estado desempeñando con vigor, gracias al estelar crecimiento económico del país.
Las acciones también cayeron en Hong Kong y otros mercados.
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El lunes, el Shanghai Composite Index cerró por primera vez por encima de los 3.000 puntos.
Según diversos analistas, la caída de este martes se puede haber debido a presiones especulativas, pero los fundamentos económicos siguen fuertes.
A pesar de eso, las acciones se redujeron a 2.771.791 puntos -un descenso de 268.81- luego de que inversionistas institucionales escogieran recibir beneficios, en medio de sugerencias de que el mercado había llegado a su máximo.
Otros factores
Pocas compañías resultaron inmunes a la ola de ventas, pero las acciones más afectadas fueron las bancarias y las de metales.
El Banco Industrial y Comercial de China, el mayor del país, cayó en el 8%, mientras que las acciones del gigante metalúrgico Baoshan perdieron el 10% de su cotización.
Otro factor que puede haber influido es la especulación del mercado sobre una inminente subida de las tasas de interés, luego de que datos recientes mostraran un incremento pronunciado en los precios al consumo.
Algunos factores políticos, como determinados rumores sobre posibles planes gubernamentales de reformas tributarias y gastos rurales, también pueden haber contribuido al bajón.