El gobierno venezolano y la estadounidense AES, accionista mayoritaria de la empresa La Electricidad de Caracas (EDC), firmaron este jueves un acuerdo para la nacionalización de este grupo.
La corporación AES era dueña del 82% de las acciones de la empresa venezolana, valoradas en US$739 millones.
Tras la firma del acuerdo de compra-venta, la empresa eléctrica pasará a manos de la estatal petrolera, Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA).
En la ceremonia estuvieron presentes el presidente de AES, Paul Hanrahan, el vicepresidente venezolano, Jorge Rodríguez, y el ministro de Energía y presidente de la compañía estatal PDVSA, Rafael Ramírez.
AES había adquirido la Electricidad de Caracas por US$1.600 millones en el año 2000, y tal como dijo Ramírez el Estado va a pagar US$900 millones para adquirir la compañía eléctrica.
"Creo que es un extraordinario acuerdo. US$900 millones es un monto aceptable para las dos partes y pienso que esto va a culminar antes del 30 de abril con un feliz resultado para todos, pero fundamentalmente para el pueblo de Venezuela", señaló Ramírez.
Por su parte, el presidente ejecutivo de la empresa, Paul Hanraham, dijo estar satisfecho con la negociación.
Minoritarios
Las nacionalizaciones anunciadas por Chávez han generado gran controversia.
|
Ramírez aseguró que los accionistas minoritarios de EDC tendrán "la opción de quedarse con nosotros en esta nueva empresa estatal o, por supuesto, vender sus acciones."
"Estamos preservando los intereses de los accionistas minoritarios", añadió.
En conversación con BBC Mundo Hoy, el profesor de Política Latinoamericana de la London School of Economics, Francisco Panizza, señaló que hasta ahora, el proceso de nacionalizaciones ha involucrado una compensación para las empresas, donde éstas deben intentar sacar el mayor beneficio económico posible.
"Para una empresa, ante la situación que hay actualmente en Venezuela, lo que tiene que hacer es cortar sus pérdidas, es decir, lograr lo máximo que se puede lograr en las circunstancias actuales y desligarse del país, debido a que no existen realmente las perspectivas de lograr mejores condiciones en el futuro", indicó Panizza.
Sin embargo, el académico recalcó que "existe una distancia entre la retórica muy radical del gobierno de Venezuela y las acciones concretas, en el sentido de que las nacionalizaciones se han hecho con una compensación que al final las empresas lograron adecuar."
"Esto permite pensar en que el gobierno venezolano no está interesado en romper completamente sus relaciones con el capital privado, con el sistema internacional, es decir, busca mantener ciertas reglas de juego mínimo que le permitan seguir en un rumbo de reformas progresivas", añadió el analista.
El acuerdo entre el gobierno venezolano y AES supone un paso adelante hacia la nacionalización de importantes empresas eléctricas y de telecomunicaciones del país que antes habían sido privatizadas.
La nacionalización de La Electricidad de Caracas fue anunciada a comienzos de año por el presidente venezolano, Hugo Chávez.