Las autoridades japonesas recaban datos sobre la extensión del brote original en la granja inglesa.
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Japón se convirtió en el primer país que prohibe en forma temporal la importación de aves originarias de Gran Bretaña, tras el brote de una cepa letal del virus H5N1 en el este de Inglaterra.
El ministerio de Agricultura de Japón dijo que la suspensión de las importaciones -que recae sobre las aves en pie y la carne- entró en vigor como medida temporal el sábado.
Además, informó que se está solicitando información a las autoridades británicas sobre la extensión del brote de H5N1 en un granja local.
Desde que el virus se extendió por Asia -acarreando el sacrificio de millones de aves- Japón suspende periódicamente la importación de productos avícolas de aquellos países donde se halla el temible H5N1.
Hasta ahora, Japón ha registrado la infección de un ser humano pero ninguna muerte a causa de la gripe aviar.
El país asiático levantó barreras similares a las que ahora aplica a los productos británicos cuando el año pasado murieron unos 6.000 pollos en Corea del Sur.
El foco, en una granja del este de Inglaterra, llevó al sacrificio de miles de aves.
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Como medida adicional, exigió a los visitantes surcoreanos que desinfectaran las suelas de sus zapatos al ingresar en territorio nipón.
Mientras, las autoridades sanitarias continúan investigando el origen del brote que causó, originalmente, la muerte de 2.500 aves en la granja del mayor productor de pavos de Europa.
El ministro británico responsable del bienestar animal, Ben Bradshaw, dijo a la BBC que fue correcto no aplicar restricciones en el área afectada hasta que se confirmó la presencia de H5N1.
"Recibimos reportes de muchos de estos casos -todo el tiempo recibimos información de sospechas de gripe aviar", señaló el funcionario.
"Si cercáramos esas zonas tres y diez kilómetros a la redonda antes de confirmar la presencia del virus, pondríamos muchas restricciones innecesarias que harían infelices a muchos granjeros", agregó Bradshaw.
La cepa de H5N1 encontrada en la granja británica es la misma que el mes pasado se halló en Hungría. Allí, un brote entre gansos llevó al sacrificio de miles de aves.