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Jueves, 8 de febrero de 2007 - 14:44 GMT
Bangalore: el malestar del auge
Steve Schifferes
BBC, Bangalore

Centro comercial Garuda, Bangalore

Tal vez Nitesh Shetty sea el millonario inmobiliario más joven en Bangalore.

Con 30 años de edad, tiene 4.000 apartamentos en construcción en la ciudad, con planes de expansión en Calcuta, Mumbai y Nueva Delhi.

Y acaba de firmar un acuerdo por US$100 millones con el Citigroup para construir el nuevo hotel de lujo de la ciudad, el Ritz Carlton.

Tras haber abandonado la universidad para seguir una carrera de tenista profesional, empezó a complementar sus ingresos mediante la venta de espacio para carteles publicitarios gracias a un préstamo de 10.000 rupias (US$226) que le otorgó su madre.

A los 23 años, pidió un préstamo de US$11.300 para convertir una casa en el centro de Bangalore en un bloque de oficinas.

Nitesh Shetty, presidente del grupo Nitesh
Nitesh Shetty se hizo rico en el mercado de la propiedad inmobiliaria.

La casa era propiedad de una viuda, a quien le dio una participación del 50% del negocio.

Después persuadió al banco para que alquilara la planta baja, con lo cual cubrió el pago de los intereses, y desde entonces no volvió a mirar atrás.

Shetty le dijo a la BBC que no había escasez de inversionistas extranjeros ansiosos de tener su parte en el auge inmobiliario de India.

A todos sus lujosos complejos de apartamentos les ha puesto el nombre de lugares conocidos de Estados Unidos, como Times Square, Key Biscayne y Forest Hills, y contrató a la leyenda australiana del críquet, Shane Warne, para que anuncie sus propiedades.

Pero, fiel al estilo indio, Shetty, quien es soltero, aún vive con su madre.

El auge tecnológico

En los años 90, cuando el gobierno indio decidió abrir la economía y estimular la industria de servicios tecnológicos, Bangalore estableció zonas como Electronic City para que fueran nichos de las firmas de alta tecnología.

Mapa de Bangalore

Pero fue su fuerza laboral altamente capacitada la que llevó al gobierno a ubicar aquí sus instalaciones de defensa e investigación espacial en los años 60.

Actualmente, el auge de Bangalore está basado en su atractivo como el centro de la industria tecnológica india, que goza de un crecimiento sin precedentes a la vez que las multinacionales extranjeras se afanan por contratar sus servicios externos en India.

La población de la ciudad ha crecido de 1.6 millones de personas en 1970 a 2.8 millones en 1990 y a 6.5 millones en la actualidad, lo que la hace la ciudad india con más rápido crecimiento, la que los expertos creen que llegará a 10 millones en 2015.

El sector de la tecnología en India genera 1.3 millones de empleos directos y 3 millones indirectos.

El 40% de este rubro se encuentra en Bangalore.

La ciudad también tiene el ingreso promedio más alto del país y los trabajos abundan; la empresa Infosys planea contratar a miles de personas este año.

Una noche en la ciudad

La sensación de prosperidad domina a Bangalore.

Hay seis nuevos centros comerciales, y por todas partes están apareciendo salas de exhibición de automóviles de lujo como BMW.

Al trabajador joven y bien pago le gusta salir y los bares y restaurantes están viviendo su bonanza con 500 nuevos bares en la ciudad, así como decenas de cafés.

Con un bar nuevo abriéndose cada semana, los propietarios no pueden conseguir suficiente personal.

Esas son buenas noticias para el barman principal de Le Rock, quien acaba de ser contratado por el doble de su salario anterior.

También hay una auge entre las empresas de taxis dado que las compañías tecnológicas les pagan para llevar y traer a sus empleados de sus oficinas, debido a lo inadecuado del transporte público.

Crecimiento de la población en Bangalore.

Pero no es que toda esa nueva riqueza termine por filtrarse.

Raj Singh llegó desde Tamil Nadu hace 15 años para trabajar como taxista.

Aún envía la mitad de su salario a su madre y la visita dos veces al mes, después de viajar durante 15 horas en tres buses.

Pero si sus ingresos aumentan, también lo hace su renta. No puede permitirse vivir en Bangalore y el alquiler de una habitación en un pueblo a 48 kilómetros de distancia le cuesta la mitad de su salario.

Muchos de los miles de trabajadores de la construcción que edifican los nuevos apartamentos y oficinas viven en la miseria en tiendas improvisadas, que a un lado del camino se yerguen incómodamente en medio del glamour de la ciudad.

Fines de semana

La industria de la alta tecnología también ha introducido un nuevo fenómeno en la vida india para aquellos que están en ascenso: el fin de semana.

Casa de fin de semana en la selva, cerca de Bangalore
A los trabajadores de las firmas tecnológicas les gusta escapar de la ciudad.

Anteriormente, todo el mundo pasaba seis días en la oficina, pero los bien remunerados empleados de la rama tecnológica sólo trabajan cinco.

Con sus trabajos estresantes, cada vez están más interesados en escapar.

Ahí es donde entra Santosh, el guía de caminatas.

Su agencia de viajes en internet, Getoffurass.com, se especializa en encontrar escapes de fin de semana en la selva y está haciendo buenas utilidades.

Santosh le dijo a la BBC que ahora está llevando a indios, y no a occidentales, en caminatas por el Himalaya.

Preocupaciones de infraestructura

La infraestructura pública de Bangalore ha quedado preocupantemente relegada tras el ritmo de inversión del sector privado.

Carro de bueyes en Bangalore
Carros tirados por bueyes bloquean el camino hacia el complejo tecnológico.

Todas las firmas tecnológicas deben tener un generador privado que provea de energía ininterrumpidamente y enfrentar así los cortes diarios de energía.

A pesar de 15 años de cabildeo, el camino de 5 kilómetros que une a Electronic City con el centro de la ciudad aún está atestado de carros tirados por bueyes, camiones y motos a pesar de la sociedad pública y privada que se estableció para financiar la nueva autopista.

Su aeropuerto internacional tiene un terminal anticuado muy pequeño para las masas de ejecutivos internacionales que inundan la ciudad y en donde la gente se apiña alrededor de la única banda transportadora de equipaje, lo que a veces provoca estallidos emocionales e incluso físicos.

El comisionado de la ciudad de Bangalore, K Jairaj, le dijo a la BBC que el crecimiento descontrolado no puede continuar indefinidamente, con cinco millones de vehículos atascando las calles y los precios de la propiedad por las nubes.

K. Jairaj, comisionado de Bangalore
Los funcionarios públicos no son buenos administrando grandes proyectos a tiempo y dentro del presupuesto
K Jairaj
Comisionado de la ciudad

La política gubernamental es descentralizar el desarrollo y construir pueblos nuevos en los campos que rodean la ciudad.

Jairaj también dice que, para crear más empleos, el gobierno quería estimular sectores laborales más intensivos como la fabricación de automóviles y no resistirse a los planes de dispersar los trabajos tecnológicos hacia otras ciudades de India.

Sin embargo, dice que su mayor problema era la debilidad de sus propios funcionarios, quienes no eran buenos administrando grandes proyectos "a tiempo y dentro del presupuesto".

Dislocación cultural

Para aquellos nacidos en Bangalore que no tienen trabajo en la industria tecnológica, hay señales de incomodidad creciente acerca de de al dirección hacia la que está yendo la ciudad.

Protestas anti globalización en 2005
Bangalore también ha vivido manifestaciones anti globalización.

Algunos, por motivos religiosos, objetan la ajetreada vida nocturna de la ciudad, algo que hace poco quedó resaltado cuando la policía empezó a implementar una ley que prohíbe que las discotecas funcionen después de las 11pm.

Otros quieren que las firmas de tecnología les den una parte de los trabajos buenos.

Piden un sistema de reservas parecido al de los funcionarios públicos de India, que asigna un porcentaje de todos los trabajos a las llamadas "castas inferiores".

A muchos les perturba el hecho de que el kannada, el idioma nativo de Karnataka, se haya convertido en una lengua minoritaria en Bangalore, en donde el inglés, el hindi y el tamil son muy hablados.

El gobierno estatal insiste en que el kannada, y no el hindi, debe ser el idioma de enseñanza en la escuela.

Grupo de jóvenes en la noche de Bangalore
La agitada vida nocturna de la ciudad ha molestado a los residentes mayores de la ciudad.

También hay planes para cambiar el nombre de Bangalore a Bengaluru en un esfuerzo para apaciguar a los locales, perplejos ante el tremendo influjo de forasteros en la ciudad durante los últimos años.

El cambio aún debe ser aprobado por el gobierno federal.

Las tensiones alcanzaron su punto máximo en abril del año pasado cuando las multitudes se manifestaron afuera del centro de investigación global de Microsoft en Bangalore después de que las firmas de alta tecnología no observaran un día de duelo no oficial tras la muerte de la estrella de cine más famosa de Karnataka, Rajkumar, el "John Wayne de India".

Así, a pesar de la prosperidad, la dislocación cultural que ha traído el éxito de Bangalore en la economía mundial, al menos por ahora, ha incrementado las tensiones sociales en lugar de disminuirlas.



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