Skip to main contentAccess keys helpA-Z index
BBCMundo.com
OTROS IDIOMAS
English
Português
mas idiomas
Viernes, 22 de septiembre de 2006 - 13:48 GMT
Brasil le saca el jugo a sus naranjas

Robert Plummer
BBC, Araraquara, Brasil

Luis Fernando Catapani en la hacienda familiar en el estado de Sao Paulo
Catapani es una de las 35.000 empresas que producen naranjas en Sao Paulo.

Luiz Fernando Catapani muestra con orgullo la arboleda de naranjos que se pierde en el horizonte de su inmensa hacienda familiar en el corazón del estado de Sao Paulo.

"Estas naranjas son el bife de lomo, el Mercedez-Benz de las naranjas," dice mientras maneja a lo largo del camino de tierra que atraviesa el huerto.

Las más de 35.000 haciendas que existen en el estado de Sao Paulo se encuentran en plena cosecha.

Grupos de trabajadores recolectan frutas y las empacan en cajones de plástico.

Del árbol al cajón

Pocas naranjas serán comidas. La gran mayoría será transportada a fábricas cercanas y convertidas en jugo, que luego será exportado al mundo.

Sin embargo, pocos consumidores sabrán de dónde proviene su jugo de naranja.

Al fin y al cabo en el Reino Unido, por ejemplo, las cadenas de supermercados no indican en los envases el origen de sus productos.

Si se les pregunta a los consumidores, la mayoría dirá que el jugo viene del estado de Florida, en Estados Unidos.

Pero en verdad Sao Paulo desplazó a Florida como primer productor a nivel mundial en los años '80.

Brasil cuenta ahora con el 48% del mercado mundial de jugo de naranjas. Estados Unidos se ubica en segundo lugar con el 37%.

La rivalidad entre Brasil y Estados Unidos se ha vuelto áspera. Ambos se acusan mutuamente de violar leyes comerciales.

Materia prima

¿Por qué, entonces, ha pasado desapercibido este logro de los brasileños?

Todos saben, como dice la canción, que Brasil tiene mucho café, pero su otra gran contribución a los desayunos del mundo ha sido ignorada.

Naranjos en la hacienda Santa Maria
Sao Paulo desplazó a Florida como principal productor mundial de jugo de naranjas.

"La industria cítrica brasileña es muy joven", señala Admerval Garcia, presidente de la asociación de exportadores, Abecitrus.

"La industria del café ha existido por siglos, mientras que la industria cítrica nació a principio de los años '60".

"Ésa es una de las razones. La otra es que exportamos mayormente jugo, una materia prima que es utilizada, empaquetada y vendida al consumidor en el extranjero sin mencionar el país de origen".

"El único país en el que se pone mucho énfasis en el país de origen es Corea del Sur. En otros países no se sabe que Brasil es el principal productor a nivel mundial".

Problemas de aranceles

Brasil entró al mercado de jugos cuando el estado de Florida se vio afectado por fuertes heladas.

Ahora empresas brasileñas como Cutrale, que produce uno de cada cinco vasos de jugo que se beben en el mundo, han entrado en el mercado estadounidense.

Vaso de jugo de naranja en la planta de Cutrale, Sao Paulo
La empresa Cutrale produce uno de cada cinco vasos de jugo de naranja en el mundo.

En 1996, Cultrale compró dos plantas de procesamiento de jugo de Coca-Cola, ubicadas en Florida.

Pero como señala el director administrativo y financiero de Cultrale, Jose Cervato, eso no hizo que le fuera más fácil a la empresa vender jugo en Estados Unidos.

"Existe una barrera arancelaria muy alta, de US$450 por tonelada, que es excesiva y prohíbe la competencia", explica.

"Eso significa que el jugo brasileño no puede competir con el de Florida, porque éste siempre será más barato. El jugo brasileño sólo se vende cuando falta jugo de Florida, como está sucediendo ahora, porque los huracanes afectaron la producción. Entonces Brasil ha comenzado a exportar a EE.UU. nuevamente".

Sin embargo, los exportadores brasileños han enfrentado una dura oposición por parte de los productores de Florida, que los acusan de vender jugo a precios muy bajos.

El departamento de Comercio de Estados Unidos está de acuerdo con ellos.

El mes pasado, le impuso un impuesto arancelario del 24.62% a los jugos de Cultrale. Otras empresas brasileñas han sido penalizadas con un impuesto del 60.29%.

Época de cosecha

En Analandia, a 60 km. de Araraquara, está la hacienda de Santa Maria, que pertenece a Cultrale.

En su entrada hay un cartel que prohíbe a cualquier persona menor de 18 años acercarse a la zona donde se realiza la cosecha.

Antonio Leandro, trabajador en la hacienda Santa Maria
Antonio Leandro dice que disfruta realizando su trabajo.

Adentro, Antonio Leandro, de 39 años, quien llegó en ómnibus desde Araraquara justo con otros trabajadores, recoge naranjas, tal como lo ha hecho en los últimos seis años.

"Me gusta este trabajo porque gano más dinero. Es mejor que trabajar en la ciudad y ganar el salario mínimo (1368 reais o US$163 por mes).

Antonio calcula que puede llenar 180 cajones de naranjas durante su jornada laboral de ocho horas.

Por cada cajón se le paga 38 centavos de real, que a fin de mes le suman un sueldo de US$635.

Eso puede que no sea mucho en un país desarrollado, pero si se tiene en cuenta que, de acuerdo a datos oficiales, el salario promedio en Brasil es de 95US$, a Antonio no le va mal.

Por otro lado, se trata de un trabajo que sólo dura seis meses al año.

"Sin pruebas"

Los productores estadounidenses se sienten frustrados porque los costos en Florida son cuatro veces más altos que en Sao Paulo.

Ademerval Garcia, presidente de Abecitrus
Ademerval Garcia rechaza las acusaciones de competencia desleal.

Ellos acusan a sus pares brasileños de todo, desde explotar a sus trabajadores hasta utilizar mano de obra infantil.

Estos comentarios molestan a Admerval Garcia, presidente de la asociación de exportadores, Abecitrus.

"Es muy difícil probar la inocencia. Sólo se puede probar si uno es culpable. Y esto nunca ha sucedido. Ni trabajo infantil ni trabajo esclavo. Nada de esto jamás ha sido probado", sostiene.

"Tampoco se ha probado que recibamos subsidios o que nosotros mismo subsidiemos la producción", agrega.

"Sólo una vez nos declararon culpables de 'dumping' (subsidios). Recibimos tres votos a favor y tres en contra. En esos casos, cuando hay empate, siempre se beneficia a la parte que presentó la demanda".

"Hemos tratado de tener una actitud positiva y unir fuerzas con los productores de Florida, pero hasta ahora no hemos tenido éxito. Incluso el gobernador de Florida les ha dicho 'no miren a ellos, miren a China, porque el riesgo viene de allá'".

Eficiencia

Los productores brasileños esperaban que el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) resolviera sus disputas con sus pares de la Florida y les diera más acceso al mercado estadounidense.

Pero estando el ALCA en ruinas y la Ronda de Doha para liberalizar el comercio mundial suspendida, quedan pocas posibilidades de resolver lo que se ha convertido en el principal escollo entre las dos grandes economías de América del Sur y del Norte.

Luiz Fernando Catapani dice que los productores brasileños están siendo castigados por su eficiencia. Esto, en última instancia, perjudica al consumidor estadounidense.

"Si EE.UU. tiene que importar jugo brasileño, quiere decir que los estadounidenses tienen que pagar un precio más caro", concluye.

Todo esto demuestra lo difícil que es lograr que las grandes potencias acepten reducir sus barreras arancelarias, que fue lo que hundió la Ronda de Doha en un principio.

El jugo de naranja brasileño puede ser muy dulce, pero todos estos problemas les dejan un gusto amargo a los defensores del libre comercio.

NOTAS RELACIONADAS
La guerra de las naranjas
20 08 02 |  Economía

VÍNCULOS
El contenido de las páginas externas sugeridas no es responsabilidad de la BBC.




 

BBC MUNDO - PRODUCTOS Y SERVICIOS


banner watch listen