El G8 lo integran Estados Unidos, Japón, Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y Canadá, más Rusia.
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Los líderes del grupo de naciones industrializadas G8 pidieron a sus homólogos de los países en desarrollo que los ayuden a salir del actual estancamiento en las conversaciones para la liberalización del comercio mundial.
El G8, integrado por Estados Unidos, Japón, Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y Canadá más Rusia, termina su cumbre anual este lunes, en la ciudad rusa de San Petersburgo.
La última jornada se centró en la eliminación de las barreras comerciales y contó con la asistencia del director general de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Pascal Lamy.
Lamy dijo que hasta ahora no se ha cumplido con los diferentes plazos establecidos en la llamada Ronda de Doha y reiteró que el proceso entero se encuentra en crisis.
La ronda de conversaciones, que fue lanzada en 2001, ha enfrentado una serie de obstáculos en los temas sobre aranceles y subsidios.
Los líderes del G8 se mostraron interesados en concluir las negociaciones y les dieron un mes a los países miembros de la OMC para revivir el proceso.
Lula advierte
En la jornada final también participaron los mandatarios de Brasil, China, India, México y Sudáfrica, países clave en el llamado grupo G20 de naciones en desarrollo.
Lula se reunió brevemente con su homólogo estadounidense.
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El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, advirtió a los líderes de las naciones más ricas que ya es hora de tomar una decisión política respecto a las barreras comerciales.
Hablando momentos antes de un breve encuentro con su homólogo estadounidense, George W. Bush, Lula señaló que los negociadores de los países ricos no han conseguido llegar a ningún tipo de acuerdo, por lo que ahora es necesario un compromiso político.
Bush, por su parte, declaró que su gobierno está comprometido en llegar a una conclusión exitosa de la ronda de conversaciones.
El enviado de la BBC a San Petersburgo, Andrew Walker, precisa que dos de los mayores obstáculos hasta ahora han sido los subsidios agrícolas de Estados Unidos y Europa a sus productores y los aranceles a la importación en algunos de los países en desarrollo.