Brasil intenta fortalecer su capacidad de distribución de gas natural.
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La petrolera estatal brasileña Petrobras suscribió un contrato por US$239 millones con la firma china Sinopec Group para construir un gasoducto que fortalecerá el transporte interno de gas natural.
Bajo el acuerdo, Sinopec construirá en 15 meses una tubería de 300 kilómetros que unirá los estados de Río de Janeiro y Espíritu Santo.
Se estima que el gasoducto transportará 20 millones de metros cúbicos de gas natural por día y forma parte de Gasene, un plan de largo plazo de Petrobras para mejorar la distribución interna del hidrocarburo.
"Gasene va a suplir el déficit de oferta de gas para la región noreste, aumentar la distribución del gas (que Brasil importa) de Bolivia y crear nuevos mercados", dijo Petrobras en un comunicado.
El proyecto de largo plazo brasileño prevé inversiones por US$6,500 millones de dólares para la construcción de 1.215 kilómetros de gasoductos en los próximos cinco años.
Según los analistas, con este plan Brasil busca reducir la dependencia del hidrocarburo importado de Bolivia, contando en el futuro con una mejor distribución para su propia producción.
Petrobras enfrenta fuertes presiones de parte del gobierno de Evo Morales en Bolivia, el cual está considerando un aumento sustancial en el precio del gas que exporta a Brasil.
Brasil posee la quinta reserva gasífera de América Latina, aunque ocupa el cuarto puesto en cuanto a producción y satisface casi la totalidad de su demanda de gas con la oferta boliviana.