El Banco Mundial financia parte de la instalación de las papeleras.
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El Banco Mundial aún no ha tomado una decisión sobre el financiamiento para la instalación de dos controvertidas plantas de celulosa en Uruguay, cerca de la frontera con Argentina.
La Corporación Financiera Internacional (CFI) -el brazo del Banco Mundial que promueve inversiones sostenibles del sector privado en países en desarrollo-, informó en un comunicado que sólo tomará una decisión acerca de seguir adelante con el financiamiento "hasta que el período de consultas del estudio de impacto acumulado se haya completado"
Este martes, un panel de expertos ambientalistas independientes informó al CFI que se necesitan análisis adicionales para determinar con precisión los impactos ambientales de las plantas CMB y Orion.
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Los expertos (...) hicieron notar que la preocupación sobre la posibilidad de que las plantas de celulosa causen daños generalizados en el medio ambiente son infundadas
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Según el comunicado, los expertos también recomendaron varias mejoras técnicas para optimizar la operación ambiental de ambas plantas
"Los expertos reconocieron que, aunque el diseño, los procesos operativos y el monitoreo ambiental pueden ser mejorados, hicieron notar que la preocupación sobre la posibilidad de que las plantas de celulosa causen daños generalizados en el medio ambiente son infundadas", agrega el CFI
El organismo anunciará en unos días un plan de acción para atender las recomendaciones del panel.
Polémica
La construcción de las dos plantas se inició sobre el Río Uruguay en la localidad uruguaya de Fray Bentos, cerca de ciudad argentina de Gualeguaychú.
Argentina se opone a la instalación de las plantas de celulosa, ya que -según argumenta- generarían un daño ecológico en la zona.
Por su parte, Uruguay insiste en que las papeleras no presentan riesgo ambiental alguno y serán una importante fuente de empleos.
Las negociaciones entre los gobiernos argentino y uruguayo se interrumpieron, y ambos anunciaron que llevarán el caso ante tribunales internacionales y regionales.
Las plantas de celulosa están siendo construidas por dos empresas: la finlandesa Botnia y la española Ence.
El proyecto representa la inversión extranjera más importante en la historia de Uruguay, que se calcula en US$1.700 millones.
Los argentinos residentes en la ciudad de Gualeguaychú se oponen a la instalación de las papeleras y han implementado cortes de ruta fronterizos hacia Uruguay.
El grupo ambientalista Greenpeace también ha realizado una serie de protestas en el lugar.