Mantega no hará cambios en la política monetaria del banco central de Brasil.
|
Los inversores extranjeros en Washington, Estados Unidos, todavía no se convencen de que el nuevo ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, procure mantener la actual política económica.
"No todos compraron su discurso y algunos no lo van a comprar", dijo Ricardo Amorim, jefe de análisis y recomendación de inversiones para América Latina del banco West LB en Nueva York.
El dólar subió a 2,209 reales, la mayor cotización desde el inicio de febrero. El índice Bovespa de la bolsa de San Pablo cayó un 2,5% y el riesgo país aumentó a 244 puntos.
Según Amorim, el discurso de posesión de Mantega fue bien recibido, pero la salida de Antonio Palocci creó una incertidumbre que no existía. "El mercado no gusta de cambios", explicó.
Al mismo tiempo, aseguró que la noticia fue positiva para los inversores en un aspecto: el probable fortalecimiento del candidato presidencial del Partido Social Demócrata Brasileño (PSDB), Geraldo Alckmin, ante el desgaste del gobierno de Luiz Inacio Lula Da Silva.
"Crea un escenario en que los dos candidatos son bien vistos por el mercado, en el que un cambio no es temido". Es un escenario bien diferente al de 2002, cuando los inversores se asustaron con el crecimiento de Lula en las encuestas.
Memorandos
Los documentos de los bancos de inversión divulgados este miércoles muestran con claridad que los analistas todavía no saben a qué atenerse en cuanto al nuevo ministro.
"No creemos que el modelo macroeconómico brasileño esté en riesgo. Pese a ello, la percepción de riesgo del gobierno de Lula debe aumentar con la salida de Antonio Palocci", asegura Merril Lynch en un comunicado enviado a sus clientes.
La salida de Palocci creó una incertidumbre que no existía.
|
El banco ABN-AMRO dice que la reacción inicial a la salida de los principales conductores de la política económica brasileña fue la venta de reales. Pero destaca que el mercado debe esperar a conocer el resto del equipo de Mantega antes de decidir si el cambio fue bueno o no.
El economista Nuno Camara, responsable para América Latina del banco Dresdner Kleinwort Wasserstein en Nueva York, dijo que la percepción mejoró después del dicurso inicial de Mantega, y de la confirmación de Enrique Meirelles al frente del Banco Central. "Eso es importante, porque había mucha incertidumbre", afirmó.
La sustitución del equipo de Hacienda anticipa una discusión sobre qué tipo de ajuste fiscal se hará en un posible segundo gobierno de Lula.
"La gran duda es si Mantega será un soldado que está para tapar agujeros hasta la reelección o si permanecerá en su cargo después de la misma. Si llegó para quedarse la reacción será más negativa", explicó Paulo Vieira da Cunha, economista de la Universidad de Columbia, Nueva York.