Los palestinos han protestado contra la crisis financiera.
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Los palestinos enfrentarán una crisis humanitaria y el colapso de su gobierno si no se reactiva pronto la ayuda internacional, advirtió el Banco Mundial (BM).
La entidad financiera alerta en un informe que los 165.000 empleados de la ANP podrían suspender actividades ya que no han recibido el pago de sus salarios.
Los sueldos en la ANP que no han sido cancelados ascienden a US$116 millones y se calcula que 25% de los palestinos que habitan en la Franja de Gaza y en Cisjordania dependen de este dinero.
Ayuda congelada
Los donantes de las naciones occidentales suspendieron la ayuda directa a la Autoridad Nacional Palestina (ANP) tras el triunfo electoral de la organización radical Hamas en los comicios de enero.
La suspensión de la ayuda se produjo como medida de presión para que Hamas renuncie a la violencia y reconozca a Israel.
El gobierno de Hamas asumió el poder de la ANP en marzo.
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Los israelíes también han retenido millones de dólares producto de los impuestos aduaneros que recauda a nombre de la Autoridad Nacional Palestina y que se calculan en US$60 millones mensuales, cifra que la ANP no recibe desde que Hamas asumió el poder en marzo pasado.
El BM dio a conocer en su informe que la crisis financiera de la ANP y la incapacidad para pagar a decenas de miles de empleados públicos provocaría inevitablemente más inseguridad y violencia.
Eventualmente, la ANP cesará de funcionar por completo, señaló la entidad bancaria que es fuente de asistencia financiera y técnica para los países en desarrollo.
El informe del BM se divulgó en vísperas de una reunión en Nueva York del grupo de mediadores internacionales denominado el Cuarteto de Madrid e integrado por la ONU, la Unión Europea, Estados Unidos y Rusia.
Un plan directo a los palestinos
La semana pasada, diplomáticos europeos acusaron a Estados Unidos de impedir un plan para reanudar la ayuda financiera directa a los palestinos.
La Comisión Europea había sugerido un proyecto para enviar fondos a la oficina presidencial sin que la ayuda pasara por el gobierno que encabeza Hamas.
Bajo la propuesta, el dinero destinado a los servicios básicos como salud y educación llegarían a la oficina de Mahmoud Abbas, quien lidera el movimiento Fatah, el rival de Hamas.
Según la Comisión Europea el plan podría evitar o retrasar el colapso de la ANP.