Los precios del petróleo volvieron a dispararse más allá de los US$60 el barril ante el temor de que una nueva tormenta tropical en el Golfo de México detenga la producción.
Los huracanes en el Golfo de México interrumpen la producción de crudo.
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La tormenta tropical Emily tiene el potencial de convertirse en un huracán próximamente, advirtieron los meteorólogos, y podría tocar suelo estadounidense la próxima semana.
La noticia alteró los mercados de nuevo el martes, apenas días después de que la industria logró escapar de los azotes del huracán Dennis.
El crudo liviano estadounidense para entrega en agosto cerró con alza de US$1,70, a US$60,62 el barril.
El crudo Brent de Londres subió US$1,38 hasta llegar a US$58,82 por barril.
Aporte vital
El Golfo de México representa el 30% de la producción estadounidense de petróleo y su aporte es vital en momentos en que los suministros se reducen y que las empresas energéticas empiezan a almacenar en antelación al invierno.
El Golfo de México representa el 30% de la producción de EE.UU. de petróleo.
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La última tanda de alza de los precios del crudo "es indicativa del nerviosismo que existe en el mercado ante la posibilidad de una alteración en el suministro", dijo un analista de la industria.
"No hubo daño después del huracán Dennis pero la gente está observando el próximo. La gente está bastante nerviosa y está haciendo alguna cobertura a corto plazo", declaró a la agencia de noticias Reuters Tetsu Emori, estratega jefe de materias primas de Mitsui Bussan Futures.
El Departamento de Energía de Estados Unidos divulgará este miércoles sus estadísticas sobre los inventarios de crudos estadounidenses.