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Tim Weber
Editor de Economía de la BBC, enviado a Davos
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Portman pidió un acceso sustancial al mercado para los productos agrícolas.
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Todo indica que las negociaciones sobre el comercio mundial se han reencontrado luego de que funcionarios reunidos en Davos acordaran un nuevo cronograma para alcanzar un solución en 2006.
El "programa de trabajo" destaca un detallado cronograma para tratar los 33 puntos controvertidos, desde la agricultura hasta la asistencia para el comercio.
El logro fue acordar que se negociarán los temas clave como la agricultura, servicios y manufactura al mismo tiempo.
El representante de Comercio de Estados Unidos dijo que ahora había "una oportunidad sin par para impulsar la economía global".
Según Robert Portman, ello permitiría que millones de personas puedan dejar atrás la pobreza.
El comisario de Comercio de la Unión Europea (UE), Peter Mandelson, se refirió a la existencia de un "mejor ambiente" en la mesa de negociaciones.
Ambos hablaron con la prensa tras una reunión informal de funcionarios de 25 países, desarrollada en forma paralela al Foro Económico Mundial.
Movimiento concertado
Los críticos dicen que los países industrializados fallaron en hacer concesiones sustanciales.
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En los días previos al acuerdo alcanzado el sábado, los representantes de comercio de la UE, EE.UU. y las naciones en desarrollo se habían enfrentado al acusarse mutuamente de que cada uno quería resolver sus intereses primero.
El nuevo cronograma intenta romper este ciclo de recriminaciones al establecer "un cambio significativo en el ritmo, estilo y contenido de las negociaciones", dijo el ministro de Comercio de Egipto, Rachid Rachid, que también representa a las naciones africanas en la ronda de comercio mundial.
Tanto Portman como Mandelson lo describieron como un "movimiento concertado de todos los temas".
El nuevo acuerdo, sin embargo, no evitó que los funcionarios hicieran notar sus diferencias durante un encuentro con la prensa, destacando inconsistencias o falta de flexibilidad por parte de los otros representantes comerciales.
Mandelson se refirió a la falta de movimiento en los aranceles agrícolas, el peligro de que el sector servicios sea "dejado atrás", y advirtió que se podría alcanzar un acuerdo comercial sólo si todos obtienen algo.
El ministro de Comercio de India, Kamal Nath, destacó que la Unión Europea y Estados Unidos tienen que flexibilizar los subsidios agrícolas.
Por su parte, Portman demandó "un sustancial acceso al mercado" para los productos agrícolas y "agresivas reducciones tarifarias" para los bienes manufacturados.
Esbozos de un acuerdo
Pese al acuerdo sobre un claro cronograma para las próximas reuniones comerciales, el foro concluyó lejos de haber conseguido concretamente un pacto.
"Todo está pendiente a la espera de que alguien haga una oferta", dijo Nath, precisando que los diplomáticos tienen poco tiempo para resolver cada uno de los 33 temas en discusión.
Entre otras cosas, el programa de trabajo propone fechas límites en los siguientes puntos:
Abolir todos los subsidios para las exportaciones de algodón de los países desarrollados en 2006.
Establecer un marco para un acuerdo sobre el acceso al mercado de bienes manufacturados a fines de abril.
Contar con un borrador de acuerdo en el sector de servicios a fines de octubre de 2006.
Y presentar un documento de trabajo sobre derechos de propiedad intelectual en julio.
Para acelerar el proceso, todas las partes han acordado sostener encuentros bilaterales al margen de la Organización Mundial de Comercio (OMC).
Por ejemplo, India y la Unión Europea se reunirán el próximo miércoles en Londres para acercar posiciones.
Pero grupos activistas como Actionaid, han criticado que las negociaciones han avanzado sin la presencia de importantes países desarrollados como Tanzania.
Las secuelas de Hong Kong
En diciembre del año pasado el encuentro sobre comercio global de la OMC en Hong Kong terminó al borde del fracaso con el logro de mínimas medidas de liberalización.
Queda poco tiempo para alcanzar un acuerdo comercial porque el próximo año el presidente de Estados Unidos, George W Bush, perderá su autoridad para firmar acuerdos por la "vía rápida" y es poco probable que el Congreso lo haga.
Los críticos de esta ronda comercial aseguran que los países industrializados fallaron en hacer concesiones sustanciales a los países en desarrollo y que sería mejor que las negociaciones colapsaran, antes que generen un mal pacto.
Pese a que se llegó a un consenso sobre un nuevo cronograma de trabajo, de todos modos salieron a la luz las diferencias entre los representantes comerciales que constituyen un desafío que deberá ser resuelto en el curso de los próximos meses.