Skip to main contentAccess keys helpA-Z index
BBCMundo.com
OTROS IDIOMAS
English
Português
mas idiomas
Jueves, 15 de diciembre de 2005 - 14:39 GMT
¿Quién se beneficia?

Marcelo Justo
BBC Mundo

Campesino recogiendo soya
La liberización ¿favorece a las multinacionales en detrimento de la gente o beneficia a toda la sociedad?

En la cumbre de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en Hong Kong abundan las diferencias y recriminaciones entre las 149 naciones que conforman el organismo rector del comercio mundial.

Pero en una cosa todos coinciden: la apertura del sector agrícola es fundamental para llegar a un nuevo acuerdo de liberalización del comercio mundial.

El secretario general de la Organización Económica para la Cooperación y el Desarrollo (OECD), que agrupa a las 30 naciones más desarrolladas del planeta, Donald Jonson, le señaló a BBC Mundo que son evidentes los beneficios de un acuerdo para los países latinoamericanos.

"Un acuerdo agrícola beneficiará a todos. Los consumidores del mundo desarrollado, los campesinos del mundo en desarrollo y de los países pobres. Los subsidios agrícolas son un impuesto que se cobra a los consumidores de Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea. Lo único que falta es la voluntad política para llegar a este acuerdo"

Según esta perspectiva, un acuerdo agrícola sería un paso fundamental hacia un mundo feliz.

Sin embargo, académicos y analistas consultados por BBC Mundo coinciden en que, si se llega a un acuerdo agrícola (algo más que incierto), habría ganadores y perdedores en América Latina.

Baile de máscaras

Protesta
Detrás de la máscara del comercio libre, ¿están las multinacionales?

Uno de los argumentos más oídos -y no sólo en boca de los antiglobalizadores- es que detrás de las caras visibles de la negociación en Hong Kong, se encuentran las multinacionales.

El argumento tiene bastante peso al hablar del sector industrial.

Según diversos cálculos, las mil multinacionales más grandes del planeta concentran entre el 70% y 80% del comercio de bienes industriales de todo el mundo.

Ergo: serán beneficiarios estelares de cualquier acuerdo global sobre este sector.

Beneficio o detrimento

El único debate en temas industriales es si una liberalización favorece a las multinacionales en detrimento de la gente (posición de los antiglobalizadores) o es un beneficio para el conjunto de la sociedad (posición de liberales y librecambistas)

La ministro de Comercio de Francia, Christine Lagarde, ha trasladado el argumento de los antiglobalizadores a la agricultura para explicar la oposición de su gobierno a una liberalización más amplia.

"Los grandes recortes en los aranceles agrícolas favorecerán a los grandes intereses agrícolas brasileños que se harán más ricos, pero perjudicará a países pobres como Benin, Nigeria o Kenya", señaló la ministra.

"No sea cosa que para ganar acceso agrícola a los países desarrollados terminemos reproduciendo el viejo modelo de intercambio comercial en el que América Latina exporta materias primas e importa productos con valor agregado del mundo desarrollado"
Mario Rapoport director del Instituto de Investigaciones de Historia Económica y Social de la Universidad de Buenos Aires

El brasileño Alfredo Valladao, especialista del Instituto de Estudios Políticos de París, pinta un panorama más complejo.

"Los beneficiarios de una apertura del comercio agrícola serían los grandes países exportadores de soja, carne, cereal como Argentina y Brasil. Es verdad que las multinacionales monopolizan el comercio de la soja, pero también es cierto que hay pequeños y medianos productores que se van a beneficiar con la liberalización de este producto. Lo mismo sucede con la carne, por ejemplo. De modo que la cadena de beneficiarios del sector agrícola es amplia y, además, varía de producto a producto"

Por su parte el secretario general de la OECD, Donald Jonson, señaló que los beneficiarios del sistema actual en el mundo desarrollado son los grandes intereses agrícolas europeos.

Según el semanario "The Economist", un 80% de los subsidios de la UE se destinan al 20% de los granjeros más ricos de la UE.

La caleidoscópica realidad

Uno de los problemas es que cuando se dice América Latina y Agricultura se asume que se está hablando de unidades homogéneas cuando, en realidad, la región es un complejo mosaico de intereses cruzados y contradictorios.

La estructura de la producción rural en Argentina y Brasil es muy diferente a la que existe en Costa Rica o Guatemala. En caso de una apertura, campesinos de Colombia o Perú pueden perder frente a las grandes potencias agrícolas del Mercosur.

"Una de las razones por las que Chile no ingresa como miembro pleno al Mercosur es por el impacto que tendría en sus agricultores la apertura de comercio con Argentina, Brasil o Uruguay. Venezuela tiene todavía que solucionar varios temas para ingresar plenamente en el Mercosur, entre ellos, la cuestión agrícola: hay suficientes grupos de presión venezolanos que lucharán para imponer condiciones al ingreso", ejemplifica Valladao.

En los países centroamericanos la producción agrícola está mucho menos diversificada y el comercio exterior es mucho más dependiente de Estados Unidos.

Los campesinos temen perder con un acuerdo agrícola

En Honduras y Guatemala la multinacional estadounidense Chiquita será la principal beneficiaria de cualquier acuerdo sobre el banano.

Duncan Green, director de investigaciones de Oxfam, una ONG que lucha por el desarrollo, señala que los intereses de los grandes núcleos agro exportadores no se contraponen necesariamente con los del conjunto de la sociedad.

"En el agro los grandes terratenientes y las multinacionales pueden beneficiarse de un acuerdo que redunde en favor de la gente en la medida en que crea empleo. Los que sufrirían el impacto de una apertura son los pequeños productores que venden en el mercado interno y que no pueden hacer frente a la competencia de países más avanzados", dijo Green.

El TLC de Estados Unidos, Canadá y México es un claro ejemplo de este doble impacto.

A casi 12 años de su firma está claro que los grandes sectores agro exportadores mexicanos o multinacionales se beneficiaron del libre comercio mientras que pequeños productores rurales sufrieron el impacto de la apertura de su mercado a la competencia con Estados Unidos.

De vuelta al siglo XIX

Entre tanta compleja diversidad y en medio de consignas que simplifican todo, algunos especialistas temen un fantasma mucho más insidioso: el viejo modelo de intercambio económico del siglo XIX.

El director del Instituto de Investigaciones de Historia Económica y Social de la Universidad de Buenos Aires, Mario Rapoport considera que un acuerdo que liberalice el comercio agrícola a cambio de una apertura indiscriminada del sector industrial y de servicios sería fatal para muchas naciones latinoamericanas.

"No sea cosa que para ganar acceso agrícola a los países desarrollados terminemos reproduciendo el viejo modelo de intercambio comercial en el que América Latina exporta materias primas e importa productos con valor agregado del mundo desarrollado", dijo a BBC Mundo Rapoport.

Dadas las diferencias abismales que hay en las negociaciones de Hong Kong por el momento no parecería haber peligro de que este modelo se ponga sobre la mesa.

VÍNCULOS
El contenido de las páginas externas sugeridas no es responsabilidad de la BBC.


 

BBC MUNDO - PRODUCTOS Y SERVICIOS


Portada | Internacional | América Latina | Economía | Ciencia y Tecnología | Cultura | Deportes | Participe | A fondo | Multimedia | Aprenda inglés | Tiempo | Quiénes somos | Nuestros socios
Programación | En FM, AM, OC |
banner watch listen