Un tribunal de apelaciones del estado de Nueva York, en Estados Unidos, comenzará este miércoles a analizar la posibilidad de reactivar un embargo por US$7.000 millones en bonos argentinos en moratoria de pagos o default.
Argentina sostiene que no está en condiciones de devolver el valor original de los bonos.
|
Allí se encontrarán cara a cara los abogados del Estado argentino y los representantes del fondo de inversión Elliot Associates, el impulsor del embargo.
Los bonos se encuentran en poder del Banco de Nueva York, una de las entidades designadas por el gobierno argentino para actuar como agente de cambio en el canje de deuda que cerró a fines de febrero.
El objetivo de Elliot Associates es que Argentina le devuelva el 100% del valor original de los títulos y no un 30%, tal como figuraba en la oferta de canje presentada por las autoridades del país sudamericano.
Se espera que los abogados de Argentina insistan en que el país no está en condiciones de llevar adelante el canje y pagarles a sus demandantes, porque eso destrozaría sus cuentas.
"Fondo buitre"
Elliot Associates compró bonos argentinos en default cuando estos valían muy poco y ahora reclama la devolución de su valor original. Por esta razón se lo denomina un "fondo buitre".
"La lógica del fondo buitre, en el caso de Argentina, es que, ante la mala reputación que el embargo genere para el canje de deuda, el gobierno se vea forzado a pagarle los bonos de acuerdo con su valor original", señala el economista José Luis Espert.
La estrategia del fondo consiste en embargar los papeles argentinos para así forzar al gobierno a una negociación más acorde a sus términos.
Hace algunas semanas, el juez de Nueva York, Thomas Griesa, dispuso que se levantara el embargo que él mismo había ordenado. Ahora el tribunal de apelaciones deberá decidir si está de acuerdo o no con esta última decisión del magistrado.
Elliot Associates ha calificado a Argentina como un "deudor recalcitrante" y a su negativa de pagarle el valor original de los bonos como una "amenaza descarada".
Estrategia
Argentina sostiene que no está en condiciones de devolver el valor original de los bonos y que justamente por eso llevó a cabo el proceso de reestructuración de la deuda.
Además, el gobierno señala que los bonos en cuestión no le pertenecen, sino que son propiedad de los acreedores y que, por lo tanto, no pueden ser embargados.
Pero según José Luis Espert, no existe ninguna razón por la cual Argentina no pueda seguir adelante con su canje de deuda, incluso si se restituye el embargo.
"En ningún lugar del prospecto (de canje de deuda), ni del derecho internacional público, dice que un país que tiene embargada la deuda vieja no puede, técnica ni legalmente, emitir deuda nueva".
"Si el gobierno no está emitiendo deuda nueva ya, es para presionar a la justicia estadounidense y lograr un fallo favorable", agrega Espert.