Los gobierno de los países del sudeste asiático miran a los casinos como una oportunidad.
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Varios países en el Este de Asia están relajando las restricciones que pesan sobre los casinos, apostando a los centros de juegos al estilo de Las Vegas para aumentar el flujo turístico y crear más empleos.
Esta semana, Singapur decidió la construcción de dos centros de juego para atraer visitantes de ultramar, poniendo fin a una prohibición de hace cuarenta años.
Con un precio estimado de US$3.000 millones, ambos centros contarán con hoteles, restaurantes, parques temáticos y otros entretenimientos.
El primer ministro Lee Hsien Loong dijo que Singapur, una ciudad estado de cuatro millones de habitantes, debe mantener su competitividad en el mercado turístico de Asia.
"No podemos quedarnos quietos -dijo ante el parlamento- Toda la región está en movimiento. Si no cambiamos, ¿dónde estaremos dentro 20 años?".
Singapur quiere duplicar el número de turistas en los próximos diez años y ve en los casinos una oportunidad para lograr este objetivo. Otros países de la región, incluidos Tailandia, Japón e Indonesia, consideran seguir el mismo camino.
Los defensores de esta propuesta mantienen que permitirá una fuerte creación de nuevos empleos y engrosará las recaudaciones.
Muchos de ellos miran el ejemplo de Macao, la ex colonia portuguesa que fue devuelta a China en 1999, donde sus 17 casinos generaron ingresos de unos US$5.000 millones.
Oposición
Sin embargo, varios grupos sociales y religiosos en Asia mantienen su oposición a los casinos y a los juegos de azar, basados en consideraciones morales y prácticas.
En Singapur, más de 29.000 personas firmaron una petición contra la iniciativa de permitir el funcionamiento de casinos.
El gobierno ha señalado que impondrá un cargo de US$63 a los apostadores locales para frenar a aquellos que no cuentan con los medios suficientes.
Sin embargo, para muchos la medida no es suficiente.
"Los jugadores compulsivos tienen muchas formas ingeniosas para evitar esta regla", dijo Arthur Tan, un empresario que hace campaña contra los casinos.
Tailandia
Monjes budistas evitaron hace poco el ingreso de una cervecera a la bolsa tailandesa.
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Tailandia también está entre los países que estudia la posibilidad de flexibilizar sus restricciones a los casinos.
El gobierno estudia la posibilidad de otorgar licencias a casinos en los centros turísticos.
Sin embargo, los analistas consideran que el gobierno tailandés deberá estudiar con mucho cuidado estas medidas para evitar la ira de los líderes religiosos.
En marzo pasado, la cervecera Chang, la más popular del país, se vio obligada a cancelar su entrada a la bolsa, luego de una multitudinaria protesta liderada por monjes budistas.
Una situación similar puede producirse si el gobierno flexibiliza la legislación sobre los juegos de azar.