El gobierno argentino espera los resultados de la operación de canje.
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Horas antes de que finalice el canje de deuda argentino, el presidente Néstor Kirchner pronosticó un "buen resultado" para la operación.
"No hay que ponerse contento porque tuvimos que llegar (a esta instancia del canje), pero esto va a demostrar que los argentinos podemos, que vamos a tener un buen resultado (...) con el canje de la deuda," señaló Kirchner durante un acto en la sede del gobierno, en el que anunció un aumento para los científicos.
El canje de deuda, que estuvo abierto durante seis semanas, busca refinanciar más de U$S80.000 millones en bonos en default y es considerado uno de los desafíos económicos más importantes del gobierno argentino.
Si bien se espera que pasen algunos días antes de que se anuncie oficialmente el resultado de la operación, la mayoría de los analistas cree que el nivel de aceptación rondará el 70%.
De cumplirse el pronóstico de la mayoría de los expertos, el gobierno se habría anotado una importante victoria.
Críticas y defensa
El canje reduce el valor original de los bonos.
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El canje de deuda argentino implica una reducción importante sobre el valor original de los bonos en default.
Esto ha despertado el fuerte rechazo de muchas agrupaciones que representan a tenedores de bonos, porque consideran que el gobierno está en condiciones de pagar más.
Su razonamiento se basa en el hecho de que la economía argentina creció un 8% el año pasado y seguramente crecerá un 5% en el 2005.
Sin embargo, el gobierno ha reiterado en repetidas ocasiones que una mejor oferta comprometería la recuperación económica del país y empeoraría la situación de millones de argentinos que viven en la pobreza.
El gobierno también ha dejado en claro que el canje de deuda finaliza este viernes es el primero y el último.
"Bonistas" nacionales vs. internacionales
La oferta generó rechazo en algunos países, como Italia.
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El canje de deuda arrancó el 14 de enero con una fuerte adhesión por parte de los fondos de pensión y compañías de seguros argentinas, que tenían en su poder un gran número de bonos.
Luis Corsiglia, presidente de la Caja de Valores de Argentina, señaló en estos días que en el mercado local el nivel de aceptación ha superado el 90%.
Sin embargo, lo importante será ver el porcentaje de aceptación que se logró en el exterior, donde la oferta de canje cosechó un fuerte rechazo y donde se encuentra la mayoría de los tenedores de bonos.
Según los analistas, más allá del nivel de aceptación que finalmente logre el canje, lo que determinará en gran medida su éxito será la percepción de los inversionistas extranjeros.
Si el gobierno sostiene que la operación fue un éxito pero la comunidad financiera internacional no comparte esa opinión, entonces las inversiones que Argentina tanto precisa seguirán esquivando al país.
¿Qué sucederá ahora?
El final del proceso de canje no significa que hayan finalizado los problemas de la deuda externa para Argentina.
En el canje entraron solamente los bonos que estaban en default, que suman US$81.800 millones. Argentina debe otros US$80.000 que continúa pagando de manera normal.
Argentina debe ahora negociar su deuda con el FMI.
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Si a esta última cifra se le suma los alrededor de US$40.000 que emitirá el gobierno para reemplazar a los viejos papeles, entonces el total de la deuda argentina rondará los US$120.000 millones.
Parte de esa deuda deberá ser pagada este año, especialmente a los organismos de crédito internacionales, como el Fondo Monetario Internacional (FMI).
El acuerdo entre el gobierno y el FMI se encuentra suspendido desde septiembre del año pasado a la espera de que Argentina solucione el tema de los bonos en default.
Se espera que el gobierno y el FMI retomen las negociaciones en las próximas semanas.
Otro tema que espera solución ahora que ha finalizado el canje es la renegociación de los contratos con las compañías de servicios públicos privatizadas.
Estas compañías reclaman un aumento de tarifas a raíz de la devaluación que sufrió el peso en el 2002, pero el gobierno sostiene que estos aumentos no deberán afectar a los usuarios particulares.