Un día después de que Argentina presentara la propuesta para salir de la cesación de pago de su deuda o default, la noticia que acapara la atención de los medios locales es la dura crítica expresada por el gobierno italiano a la misma.
Que Italia no estuviera de acuerdo con la oferta argentina no fue ninguna sorpresa, pero lo que llamó la atención fue que el encargado de transmitir el mensaje haya sido el propio ministro de Economía de ese país, Domenico Siniscalco.
"Es evidente que no hubo una negociación de buena fe", señaló Siniscalco ante la Comisión de Finanzas de la Cámara de Diputados italiana.
Italia es uno de los países que cuenta con mayor número de tenedores de bonos de deuda argentina, los cuales trataron de convencer a su gobierno de que presionara a Argentina para que mejorase la oferta.
Repercusiones
Muchos de los economistas que este jueves aparecieron en casi todos los noticieros de radio y televisión argentinos expresaron su confianza en que el canje será auspicioso.
Lavagna dijo que se conformaba con que el 50% de los bonos en default entraran en el canje.
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Algunos incluso se arriesgaron a pronosticar que la oferta argentina recibirá una aceptación del 80%, lo cual sería un éxito para el gobierno.
El miércoles, el ministro de economía de Argentina, Roberto Lavagna, señaló que se conformaba con que sólo la mitad de los bonos en default entrara en el canje.
Claro que también están quienes creen que si el gobierno puso un piso del 50% es porque cree que el nivel de aceptación será bajo.
Según la mayoría de los analistas, al menos dos tercios de los bonos en default deben ser canjeados para que la operación sea considerada un éxito.
Gran incógnita
El mercado local, por el momento, ha reaccionado con tranquilidad.
El principal índice de la bolsa porteña, el Merval, se mantuvo prácticamente sin variantes y la cotización del dólar apenas cayó dos centavos.
Diferentes cámaras empresariales han expresado su apoyo a la propuesta argentina, que estará abierta hasta el 25 de febrero.
La Unión Industrial Argentina señaló que respalda "el plan de reestructuración de la deuda pública... porque permite compatibilizar el crecimiento de la economía con el pago de las obligaciones del país".
Pero la gran pregunta es qué sucederá una vez que el canje concluya.
El apoyo cosechado por el gobierno por parte de empresarios y economistas locales sin duda es positivo, pero al final del día los "bonistas" tendrán la última palabra.