Según Christian Aid, Bangladesh es uno de los países más vulnerables.
|
Millones de trabajadores podrían perder sus empleos cuando caduque el Acuerdo Multifibras, advirtió la organización humanitaria Christian Aid.
El acuerdo, que regula el mercado textil para impedir que los mercados sean inundados con ropa barata, pierde su vigencia a la medianoche del próximo 31 de diciembre y no será renovado.
"Los perdedores en este nuevo escenario comercial serán los trabajadores más vulnerables en países como Bangladesh, Camboya, Sri Lanka y Nepal", dijo Andrew Pendleton, jefe de políticas comerciales de Christian Aid.
En Bangladesh, el mercado textil representa un 85% de las exportaciones y emplea a alrededor de un millón y medio de personas.
El Acuerdo Multifibras restringe con un sistema de cuotas la cantidad de artículos textiles y de confección que pueden entrar en los mercados de Canadá, Estados Unidos, la Unión Europea y Noruega.
"Ajuste"
Los países productores temen ser inundados con productos chinos.
|
La Organización Mundial del Comercio (OMC), que arbitró el acuerdo, dice que el fin de las cuotas es necesario para aumentar la eficiencia y reducir los costos para los consumidores.
"Habrá un período de ajuste. A algunos países les irá mejor que a otros, pero no hay nadie que haya sugerido que ningún país en desarrollo va a tener buenos resultados", dijo el portavoz de la OMC, Keith Rockwell.
Sin embargo, la misma OMC ha calculado que por lo menos 27 millones de personas podrían perder su trabajo como resultado de la liberalización de la industria textil.
El organismo indicó que el acuerdo no se renovará porque los miembros no llegaron a ningún consenso, e informó que países como Bangladesh contarán con financiación para ajustarse a las nuevas condiciones.
Los países productores de textiles han manifestado su preocupación por que las masivas producciones textiles de China e India inunden el mercado tras el fin de la existencia de cuotas a la importación.
China anunció la imposición de aranceles de exportación a los fabricantes para disipar estos temores.
Estados Unidos, por su parte, informó que mantendrá sus trabas a las importaciones de textiles de China y otros países.