Los negociadores de 147 países procuran llegar a un acuerdo para destrabar la liberalización del comercio mundial. Pero se quejan de que las idas y venidas son "lo mismo de siempre".
Panitchpakdi advirtió que no queda tiempo para más cambios al borrador.
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El marco es la sede de la Organización Mundial de Comercio (OMC) en Ginebra, y la agricultura sigue siendo el principal tema de discordia.
La Unión Europea advierte que es importante salvar las diferencias antes del fin de semana. De lo contrario, afirma su comisionado de Comercio, Pascal Lamy, la economía mundial podría sufrir un duro golpe.
Sin embargo, al finalizar este miércoles, los delegados aún no tenían ni siquiera el borrador de la propuesta a negociar, ya que aún siguen reescribiendo parte del texto en procura de "reequilibrar" posiciones que parecen irreconciliables.
El director general de la OMC, Supachai Panitchpakdi, subrayó que ya se alcanzó el límite de tiempo, si se quiere que todos los países examinen el documento y eventualmente lo aprueben antes del fin de semana.
Productos "sensibles"
Panitchpakdi identificó a ciertos productos agrícolas como la mayor fuente de controversia, dado que los países ricos insisten en seguir protegiendo a sus agricultores de la competencia exterior.
La agricultura sigue siendo el principal punto de divergencia.
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Fuentes del entorno diplomático hablan asimismo de cierto malestar de los países en desarrollo, porque al parecer el texto a negociar abunda en detalles al describir los productos "sensibles" para los países más industrializados, mientras que, en el caso recíproco, predominan las vaguedades.
En cuanto al capítulo no agrícola, algunos delegados entienden que allí sí es viable una fórmula de compromiso.
Plazo en duda
Si la reunión en Ginebra es exitosa, la OMC podría relanzar las negociaciones comerciales multilaterales que permanecen estancadas desde el fracaso de Cancún en septiembre de 2003.
Pero, incluso así, la mayoría es pesimista de que la Ronda de Doha -lanzada en Qatar en 2001- llegue a completarse a fin de año, como estaba previsto.
Una vez más, no es cosa nueva. La previa Ronda Uruguay, que estableció la OMC en 1995 a partir del Acuerdo General de Tarifas y Comercio (GATT) llevó siete años y medio para completarse, el doble de lo que se había previsto.
En aquella oportunidad, el principal punto de controversia también fue la agricultura. Y son los mismos aspectos que están por resolverse desde hace dos décadas los que siguen impidiendo que el mundo se ponga de acuerdo sobre el libre comercio.