La XI Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo finalizó decidida a dar "soluciones prácticas" para los problemas de los países en desarrollo.
Los países en desarrollo tienen muy poco para ofertar en términos de mercancías,
|
La conferencia mostró a los países en desarrollo que tienen que ser más conscientes del peligro de la dependencia de los productos básicos.
Pero además durante la conferencia se plantearon las fórmulas para que los países pobres puedan salir de esa dependencia.
El secretario general de UNCTAD, Rubens Ricúpero, explicó a BBC Mundo cuál es la ruta que deben tomar los países pobres para avanzar hacia su desarrollo.
¿Cuáles son las propuestas prácticas para resolver los problemas de desarrollo?
Hay muchas, nosotros nos hemos concentrado mucho en el problema de la oferta porque hoy hay mucha atención al problema de las negociaciones comerciales que es solamente una parte de las dificultades.
Yo digo siempre que el problema de la oferta es la cara escondida de la luna, porque la gente mira a las negociaciones y no se da cuenta que para la inmensa mayoría de los países en desarrollo hay un problema muy serio porque tienen muy poco para ofertar en términos de mercancías, o servicios competitivos y por eso es que muchas veces temen las negociaciones comerciales.
Nosotros lo que queremos es ayudar a los países a mejorar sus sistemas productivos y ganar inversiones extranjeras, mas tecnología, y por eso nos hemos concentrado en cuales son los sectores mas dinámicos del comercio que están creciendo más rápidamente qué podemos hacer para ayudar la diversificación de la producción de los que dependen de uno dos o tres materias primas.
¿Qué poder tiene la UNCTAD para imponer estas soluciones?
No es poder, nosotros no tenemos poder de imponer, Pero no lo necesitamos porque nosotros no estamos negociando normas como es el caso de la Organización Mundial del Comercio, lo que queremos es que los países en desarrollo se den cuenta de la necesidad de cambiar sus políticas públicas justamente en ese dominio.
Por ejemplo, una de las cosas prácticas que hacemos es ayudar a los países en el caso, los países de la comunidad andina o los centroamericanos a tener una mejor política de atracción de inversiones, de organizar agencias de promoción de inversión, ayudarlos a tener una política adecuada para fomentar la tecnología y eso lo hacemos con la presentación de las mejores prácticas y también con la cooperación técnica.
Para eso no se necesita poder, basta tener los recursos normales para el trabajo de cooperación, y nunca nos han faltado esos recursos.
Usted está por concluir un periodo de nueve años al frente de la UNCTAD en la cual han evolucionado mucho las ideas sobre desarrollo, en medio de tantos intereses ¿cómo influyen estas ideas?
La UNCTAD es en cierta medida una cocina de producción de ideas, un think tank. Es también un forum de debate sobre desarrollo y una organización donde se busca llegar a un consenso entre países del norte más ricos y países del sur en desarrollo.
 |
Nosotros lo que queremos es ayudar a los países a mejorar sus sistemas productivos y ganar inversiones extranjeras
|
Yo cuando llegué era una época en que aún no había muchas ilusiones de que la globalización sería capaz de una manera espontánea con el mercado de traer una solución a los problemas.
Hoy la gente se da cuenta que el panorama es más complicado, que hay muchas dificultades y que hay problemas sobre los cuales la UNCTAD había alertado, por ejemplo el peligro de depender demasiado de recursos financieros de afuera, la cuestión de la liberalización financiera prematura, y creo que la UNCTAD ha contribuido mucho, sea en el caso de las crisis financieras, sea en el caso del sistema comercial para mostrar cuáles son los desequilibrios que deben ser corregidos para ayudar a los países a negociar mejor, y hoy día ya no hay más digamos el problema del enfrentamiento que existía entre Norte y Sur de los años 70, sino que más bien una búsqueda de una colaboración.
Yo creo que esta conferencia de Sao Paolo ha mostrado un poco que hemos llegado a un punto muy alto de esta convergencia, no completa, no absoluta, hay aún diferencias de opinión, pero hemos llegado muy lejos con relación a lo que era la situación hace 10 años.
En su opinión ¿cuál es el mayor avance que contempla el consenso de Sao Paolo?
Yo le diré dos. Uno es la aceptación de que los países en desarrollo tienen que disponer de una cierta libertad de políticas, de adopción de políticas, que no se puede querer adoptar o imponer una fórmula para todos como era el consenso de Washington.
Hay que mirar a los problemas y a la especificidad de cada uno.
La segunda conquista es lo que se está llamando hoy día la nueva geografía del comercio, quiere decir, la emergencia de países como China, India, las 41 economías en desarrollo de Asia que crecen a 6% al año, y todo eso ha traído, ha provocado un enorme desarrollo del comercio incluso con Latinoamérica, con países como la Argentina, Chile, México Perú, Brasil y se refleja en el lanzamiento de una nueva ronda de negociaciones comerciales entre los países en desarrollo, porque hay un sistema de precedencias que es administrado por la UNCTAD y ese sistema ahora ha tenido el respaldo para empezar un nuevo esfuerzo de negociación que puede multiplicar mucho el comercio entre países del Sur, son esas las prácticas más importantes.