Gordon Brown (centro) lidera los esfuerzos para el alivio de la deuda.
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Funcionarios y ministros de Finanzas de los países ricos parecen haber fracasado en su intento de lograr un acuerdo para el alivio de la deuda de las naciones pobres.
La reunión anual del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial realizada durante el fin de semana en Washington terminó sin un consenso al respecto.
Mientras el ministro de Finanzas del Reino Unido, Gordon Brown, propuso un programa de perdón de la deuda del 100%, otros funcionarios se mostraron más cautos.
Estas diferencias impidieron definir un plan concreto sobre el tema. En lo único que el Comité Monetario y Financiero Internacional -organismo del FMI encargado de diseñar las políticas- estuvo de acuerdo fue en reiterar su llamado a aliviar el peso de la deuda en los países pobres.
En un comunicado, el FMI dice que la institución "seguirá considerando cuestiones pendientes en cuanto al alivio de la deuda, incluyendo su financiamiento".
Presión británica
Ni siquiera los mejores esfuerzos del ministro de Finanzas del Reino Unido allanaron el camino para un acuerdo.
El sábado, Gordon Brown esgrimió el ejemplo de su país, que prometió perdonar la porción de la deuda que le corresponde como acreedor en el Banco Mundial y otros organismos de crédito para el desarrollo, y pidió a otras naciones seguir el ejemplo.
El monto que los países pobres le deben al Reino Unido representa el 10% de la deuda total a esas instituciones.
"Muchos países se ven forzados a elegir entre pagar intereses a los acreedores o realizar inversiones en salud, educación e infraestructura", advirtió Brown.
"Por eso, el tema de un alivio a la deuda debe tratarse lo más pronto posible", completó.