Buffet prometió destinar el 99% de su fortuna después de su muerte a buenas causas.
|
Aunque aún faltan varios meses para las elecciones en Estados Unidos, existe un aspecto de la contienda en el que George W. Bush adelanta -y por mucho- al candidato demócrata, John Kerry: el de recaudación de fondos de la campaña.
Pero la decisión de Warren Buffet, el segundo hombre más rico del planeta tras el magnate de la informática Bill Gates, podría llevar "un poco de agua a los molinos" demócratas.
Buffet señaló que ayudará al candidato opositor a sacar a Bush de la Casa Blanca en las elecciones presidenciales de noviembre.
Buffet -poseedor de una fortuna valuada en alrededor de US$40 mil millones- justificó su decisión ante la BBC alegando que estaba en profundo desacuerdo con los recortes de impuestos a los ricos propuestos por Bush.
Según el acaudalado empresario de Nebraska, la ayuda impositiva debería estar dirigida a la clase media y a los pobres y no a aquellos que ya son ricos.
Tácticas de un millonario
Hijo de un congresista y agente de bolsa, el "Oráculo de Omaha", como se lo conoce en el medio, nació en Nebraska, donde se graduó.
A lo largo de su carrera, su táctica siempre ha consistido en invertir en empresas valuadas muy por debajo de su valor real, con bajos costos y buenas perspectivas de crecimiento.
Pero esto es precisamente lo más difícil de identificar.
Buffet tiene acciones en compañías como Coca Cola, Gillete y American Express.
Separado y con tres hijos, Buffet es reconocido por su estilo de vida frugal.
A través de la Fundación Buffet, el multimillonario reparte alrededor de US$12 millones al año para obras de caridad y por si fuera poco, prometió que después de su muerte que el 99% de sus riquezas será destinado a buenas causas.