El mercado laboral es uno de los grandes desafíos.
|
El momento por fin llegó: fuegos artificiales, celebraciones y discursos marcaron la expansión de la Unión Europea.
Sin embargo, a los diez nuevos miembros aún les queda mucho camino para alinear sus economías -la mayoría de ellas, ex comunistas- con las de sus nuevos socios.
Para lograr la inclusión, la mayoría de los países que ingresaron tuvieron que apurarse para reformar sus leyes, actualizar sus burocracias y hasta vender propiedades estatales.
Los resultados se midieron con algo que en la jerga de los funcionarios en Bruselas se conoce como "acquis communautaire", que es el conjunto de directivas, regulaciones y tratados de la UE.
En teoría, ninguno de los países candidatos habría podido ingresar sin haber implementado todos los "acquis".
Sin embargo, todos tienen pequeñas lagunas: Polonia tiene problemas con la bacteriosis en sus papas, Lituania con la regulación de la pesca, y Hungría aún no permite que los extranjeros adquieran finca raíz.
Vea el cuadro del progreso de cada país
El ojo de la tormenta
La UE se preocupa por el destino de los subsidios agrícolas.
|
Estos pequeños detalles pueden ser solucionados, pero hay otras áreas en las que algunos analistas económicos ven futuras tormentas.
El problema más debatido, especialmente por los "viejos miembros" de la UE, está relacionado con la entrada de países con mano de obra barata que podrían desestabilizar el marcado laboral de los países occidentales.
Sin embargo, Europa Central tiene también sus propias preocupaciones.
Por una parte, la desregulación del mercado laboral exigida por la UE podría costar miles de trabajos en sus fábricas.
Los nuevos miembros también temen que los nuevos reglamentos podrían ahuyentar a los inversionistas, que de alguna manera prefieren la flexibilidad de la región y sus bajos costos de producción.
¿Moneda común?
Se duda que la convergencia con el euro sea fácil.
|
Los funcionarios de la Unión Europea, por su parte, han expresado su preocupación por la utilización de los subsidios agrícolas en los países que acaban de ingresar.
En Polonia se calcula que un tercio de los 2,5 millones de agricultores registrados no están trabajando la tierra.
Pero quizás el terreno más peligroso sea el de la moneda común, el euro.
Si bien muchos de los nuevos miembros tienen su propia moneda vinculada al euro, se duda que la convergencia sea fácil, porque los ciclos económicos de las regiones no están sincronizados.
Otro tema es la reducción de los déficit fiscales, que para algunos países puede significar reformas fiscales y recortes de gasto público, que son medidas poco populares.
|
El balance final
|
|
|
|
|
Elogios
|
Críticas
|
|
República Checa
|
Economía en buena forma
|
Se necesitan reformas en pensiones y beneficios
|
|
Estonia
|
Reformas de libre mercado
|
Podría mejorar la legislación laboral y de igualdad de derechos
|
|
Hungría
|
Reformas económicas "creíbles"
|
Problemas con la inflación, retrasos en las reformas agrarias
|
|
Letonia
|
Reformas económicas casi completas
|
Régimen fiscal y de aduanas anticuado, ambiente problemático para crear empresas
|
|
Lituania
|
Reformas económicas casi completas
|
Se necesitan mejorar los estándares en la administración
|
|
Polonia
|
Sistemas de impuesto y leyes comerciales robustas
|
Preocupación sobre la agricultura y la pesca. El gasto público debe reducirse.
|
|
Eslovaquia
|
Progresos rápidos en las reformas económicas
|
Preocupación por la estabilidad del sistema financiero y fiscal
|
|
Eslovenia
|
Reformas económicas completas
|
Podría hacer más para bajar la inflación
|
|
Fuente: Informes de la Comisión Europea
|