El encuentro se efectúa tras un momento de tensión en las relaciones comerciales.
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Argentina y Brasil discutieron propuestas para eliminar las "asimetrías" comerciales bilaterales en el mercado automotriz y equilibrar los flujos de inversión hacia las industrias de los socios del Mercosur.
En una reunión en Brasilia entre el presidente de Brasil, Luis Inacio Lula Da Silva y el ministro argentino de Economía, Roberto Lavagna, éste último presentó un plan para ayudar a la recuperación de la industria argentina.
Lavagna pidió a Lula "un cierto tiempo para que los argentinos llevemos adelante ese proceso" de "reindustrialización" y para limar las asimetrías que existen entre los dos países.
En respuesta, el ministro
de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior de Brasil, Luiz Fernando Furlan, prometió estudiar la creación de mecanismos para
ayudar a estimular la industria argentina.
Inversiones
Furlan señaló que los problemas
argentinos para atraer fondos se relacionan más con la percepción de los inversores, mientras que Lavagna aclaró que Brasil no es culpable de que las inversiones no vayan a Argentina.
Las dos economías más grandes del Mercosur vivieron un momento de tensión, luego de que Buenos Aires impusiera restricciones a la importación de ciertos productos brasileños y la negativa de la petrolera estatal brasileña Petrobras de realizar nuevas inversiones en Argentina.
Ahora, sin embargo, Lavagna consiguió una confirmación de Lula de que Petrobras invertirá US$200 millones en el gasoducto San Martín, que se extiende desde Tierra del Fuego al Gran Buenos Aires.
Automotriz
Los representantes de ambas partes también examinaron la intención argentina de reformular el régimen que regula el comercio bilateral de automóviles.
La reunión se efectúa poco después de que el presidente de Argentina, Néstor Kirchner, anunciara que su país no liberaría el
comercio automotor en el Mercosur en 2006, como había sido acordado, para evitar daños a la industria local.
En palabras de Lavagna, "la liberalización en enero de 2006 estaba sujeta a determinadas condiciones, que no se cumplieron; por lo tanto ahora vamos a llegar a una etapa de transición y ver cómo seguirá".
El ministro añadió: "El tratado que hicimos por la industria automotriz contiene una cláusula que permite rectificar cuando se demuestra que no funcionó".
Ambos países acordaron estudiar "mecanismos defensivos", que contemplen una "agenda positiva", para integrar las cadenas de producción en los países del bloque comercial.