"Ya está todo dicho", fue la respuesta que dio Néstor Kirchner cuando se le preguntó sobre la negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI), en la víspera de un vencimiento clave .
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Tengan confianza, que cuando los argentinos comenzamos a recuperar la autoestima, entramos a valorarnos como corresponde y comenzamos -de a poco- a convertir un destino diferente
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El gobierno argentino condiciona un pago de US$3.100 millones que debe hacer al FMI el martes, a que el organismo dé una señal positiva sobre la segunda revisión de las metas económicas del país.
Hace ya una semana que Kirchner dio la orden al Banco Central de bloquear la cuenta que Argentina tiene con el FMI, para evitar que el organismo retire el dinero en forma automática.
Si Argentina no cumple y entra en cesación de pagos con el FMI, el país quedaría sin acceso al crédito internacional y se alejaría de la posibilidad de negociar con los acreedores privados.
Ello tendría también graves consecuencias para otros países de la región, ya que daría una mala señal a los inversionistas internacionales, y encarecería los créditos.
Sin embargo, no se descarta que el presidente argentino intente un acercamiento con el FMI.
Lo haría a través de la firma de un decreto que designe a los bancos Barclays, UBS y Merryl Lynch, como integrantes del organismo de entidades crediticias que asesorará al gobierno en su negociación con acreedores privados extranjeros.
El punto de fricción
La renegociación de la deuda privada argentina es el gran punto de fricción con el FMI.
El monto total adeudado es de US$88.000 millones. Argentina ofrece devolver US$0,25 por cada dólar, mientras que los acreedores reclaman US$0,65.
Las negociaciones quedaron a cargo de Krueger, tras la renuncia de Koehler.
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Kirchner evitó responder sobre este tema en una aparición pública, este lunes, y aprovechó su concurrencia un acto de inauguración de una fábrica, en Buenos Aires, para convocar a los argentinos a "recuperar la autoestima".
"Tengan confianza, que cuando los argentinos comenzamos a recuperar la autoestima, entramos a valorarnos como corresponde y comenzamos -de a poco- a convertir un destino diferente", sostuvo.
Las condiciones
La negociación tomó un nuevo giro con el cambio de manos en la dirección del FMI, que quedó a cargo de Anne Krueger, tras la renuncia de Horst Koehler.
El organismo reclama la aprobación definitiva de los bancos asesores de la deuda y la aceptación del Comité Global de Tenedores de Títulos de la Argentina -liderado por el abogado italiano Nicola Stock-, como la organización que represente a los acreedores.
Además, pide que Argentina deba lograr el acuerdo del 80% de los acreedores para que su propuesta tenga consenso internacional, mientras que el gobierno de Kirchner quiere que la oferta se convalide con el 66% de los tenedores de bonos.
El monto que Argentina debe pagar al FMI este martes representa el 20% de sus reservas.