Claudio Corallo busca un chocolate con ingredientes originales.
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Un pequeña isla volcánica en la costa ecuatoriana de África se ha convertido en la casa de lo que ha sido descrito como "el mejor chocolate del mundo".
Príncipe, la isla hermana de Sao Tome, fue la primera isla africana en cultivar cacao, el principal ingrediente del chocolate que fue introducido en embarcaciones de esclavos que regresaban de América.
Claudio Corallo, un italiano experto en agronomía del Trópico, se dio a la tarea de producir chocolate de la misma forma en que lo hacían nuestros antepasados.
Corallo se mudo a la isla después que su esposa consiguiera semillas originales de cacao.
Historia de esclavitud
La isla de Príncipe fue colonizada en el siglo XV por los portugueses.
Cuando el chocolate se hizo popular en Europa y la demanda creció, los agricultores comenzaron a utilizar métodos intensivos para la producción de cacao.
Unas 200 familias son empleadas por Corallo.
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Durante los últimos 30 años la tendencia ha sido sustituir la planta de cacao original con variedades híbridas más productivas.
Pero estos híbridos han perdido mucho del sabor original, es por ello que los chocolates modernos necesitan de otros ingredientes que le den sabor, como la vainilla.
Un dulce negocio
Carallo se dio cuenta de que las semillas que había conseguido su esposa eran de la variedad original que llegó a la isla hace siglos.
"El sabor hace recordar cómo solía saber el chocolate", señala.
La difícil situación política en Zaire obligó a Corallo a mudarse a Príncipe donde comenzó a trabajar dos plantaciones de cacao y a recuperar las antiguas variedades del grano.
Corallo lentamente comenzó a expandir el negocio utilizando métodos originales para poder preservar el sabor autentico.
El secreto está en no utilizar fertilizantes, señala Corallo, quien emplea ahora a más de 40 familias así como a otras 120-150 pequeños agricultores a quienes subcontrata para que se ocupen de parte del proceso de producción.
Clientes especiales
Los clientes de Corallo son de "gusto exquisito" y es por eso que sus productos son de la atención de Fortnum and Mason, una de las tiendas mas prestigiosas de Londres.
"Lo que uno quiere del chocolate es placer y entre menos ingredientes se le agreguen más puro es el chocolate", le dijo a la BBC Chloe Doutre-Roussel, encargada de compras de Fortnum and Mason.
Con las técnicas utilizadas, la mezcla del cacao es casi idéntica a la de antaño.
El chocolate que vende Corallo no es mezclado con vainilla o con azucares, es por ello que una bolsa pequeña puede llegar a costar US$18, "una modesta suma para tanto placer", opina el especialista en negocios de la BBC Kristan Deconinck.