Brasil tratará de aumentar sus exportaciones de carne de pollo y res a Asia, un mercado que ha impuesto restricciones a esos productos como resultado de las llamadas Gripe del Pollo y enfermedad de las vacas locas.
Los brasileños estiman que pueden hacerse de los mercados de carne asiáticos.
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Una delegación de funcionarios y empresarios brasileños llevó a cabo una visita de tres días a Japón para promover las exportaciones.
La visita fue la primera etapa de una gira que los llevará también a Corea del Sur y a Taiwán, en un intento de ganar esos mercados para la industria exportadora cárnica brasileña.
Los visitantes tienen como objetivo destacar en esos países la recomendación hecha por la Organización Mundial de Salud Animal, la cual manifestó que la carne brasileña con certificación está libre de riesgos.
Las ventajas
Los delegados destacan que la alimentación del ganado brasileño no incluye proteínas de origen animal. Se cree que este tipo de proteínas son la causa de la llamada enfermedad de las vacas locas.
Igualmente señalan que las carne brasileña es "competitiva" pues a nivel mayorista podría costar "un 70% menos" que la procedente de Estados Unidos.
Masao Tadano, secretario brasileño de Salud Animal del Ministerio de Agricultura, manifestó en la capital japonesa: "Nosotros comprendemos las preocupaciones por la seguridad del gobierno japonés (...) y estamos listos para atender esas preocupaciones cuando incrementemos nuestras exportaciones".
Entretanto, el director ejecutivo de la Asociación de Exportadores Brasileños de Carnes Industrializadas, Antonio Jorge Camardelli, declaró a la agencia de noticias EFE que
Brasil está en condiciones de hacerse con una cuota del 20% del mercado japonés.
Las regulaciones japonesas a la importación de carne han impedido que pueda satisfacerse más del 25% de la demanda doméstica de carne y un 17% de la demanda interna de pollo.