El ministerio de Economía de Argentina anunció que se pondrá en práctica un sistema "no automático" de licencias para las importaciones textiles que vienen desde Brasil.
"No hay drama", dijo Lavagna.
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En términos prácticos, al anuncio significa que los exportadores brasileños tendrán que pedirle una autorización a las autoridades argentinas para traer sus productos, un trámite que hasta ahora no formaba parte del proceso.
Aunque las autoridades de Argentina aseguran que la decisión no viola los acuerdos de la Organización Mundial de Comercio (OMC), sí parece claro que la medida busca desalentar la entrada de textiles brasileños.
A mediados de diciembre del año pasado la Asociación Brasileña de la Industria Textil anunció que las exportaciones hacia su vecino y socio del Mercosur habían crecido 223% en los primeros diez meses de 2003.
La cifra es, sin duda, un motivo de alegría para los exportadores brasileños, pero puso en alerta a las autoridades argentinas. Además, ya había quejas de algunos productores locales sobre la "invasión" de productos textiles de Brasil.
Negociación sin acuerdo
Los textileros locales habían sugerido la necesidad de imponer cuotas a las importaciones de Brasil, pero Argentina no podía adoptar esa medida porque lo prohíben expresamente los acuerdos del Mercosur.
La relación de Brasil y Argentina es clave para el MERCOSUR.
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De modo que decidieron negociar. El Secretario de Industria, Alberto Dumond, conversó varias veces con Paulo Skaf, el presidente de la Asociación de la Industria Textil de Brasil.
Pero según los medios de comunicación de Argentina, Skaf siempre se negó a firmar un acuerdo que los comprometiera a limitar la venta de sus productos de este lado de la frontera.
Skaf sostiene, además, que el incremento de 223% en las exportaciones se explica por el pobre desempeño de la economía argentina en 2002 y no por una supuesta "invasión" de textiles brasileños.
Esta diferencia de criterios con las autoridades argentinas fue lo que ocasionó que el ministerio de Economía de Argentina decidiera adoptar la imposición de medidas unilaterales para limitar la entrada de textiles.
Sin embargo, el ministro de Economía, Roberto Lavagna, dijo que "no hay drama" y que seguirán las conversaciones entre los textileros de los dos países "para alcanzar algún acuerdo sobre esta cuestión".