El gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, anunció una reducción del gasto público para combatir el enorme déficit presupuestario que afecta al gobierno estatal.
No se trata de "una crisis de presupuesto, sino de una crisis de gasto".
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El ex actor de Hollywood, que en octubre ganó decisivamente las elecciones por la gobernación del estado más rico de Estados Unidos, dio su primer gran discurso sobre los problemas financieros que enfrenta las arcas públicas californianas.
En una sesión conjunta de la legislatura estatal en Sacramento, Schwarzenegger advirtió que no tenía más opciones que reducir el gasto público para encarar un déficit presupuestario de casi US$15.000 millones.
De lo contrario, advirtió, el estado se quedará sin fondos y caerá en el caos financiero. No se trata de "una crisis de presupuesto, sino de una crisis de gasto", aseguró.
Sin embargo, sus críticos en la oposición demócrata recalcaron que no se podrá superar la enorme brecha presupuestaria tan sólo recortando el gasto en programas públicos.
Promesas
Durante su campaña electoral, Schwarzenegger prometió no recurrir jamás a un aumento de impuestos para equilibrar las cuentas públicas californianas.
De hecho, una de sus primeras medidas una vez que tomó posesión del cargo fue rechazar un aumento en los impuestos a los vehículos; una medida que hubiera generado unos US$4.000 millones.
También pidió a los californianos que respalden un plan de emisión de bonos de deuda para cubrir los US$14.000 millones que el estado debe pagar a sus acreedores en junio de este año.
En su intervención en Sacramento, el gobernador no reveló los detalles de su propuesta, que dará a conocer el viernes con la presentación oficial del presupuesto del estado.
Schwarzenegger ha prometido identificar miles de millones de dólares que, según él, se pierden en derroche administrativo.
Sin embargo, en medios de prensa se comenta que el gobernador aún no ha revelado dónde están esos millones.