Los precios del ganado estadounidense subieron gracias al inicio de negociaciones con Japón y México -los mayores importadores de carne de Estados Unidos-, luego del descubrimiento de su primer caso de vaca loca en diciembre.
Japón y México son grandes importadores de carne de vaca de Estados Unidos.
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El caso provocó el pánico en la industria ganadera de Estados Unidos, que mueve alrededor de US$27.000 millones y supuso el fin de las exportaciones, que representan el 10% de ese sector.
Este lunes, Estados Unidos envió una delegación comercial a México para convencer a las autoridades mexicanas de que se están tomando las medidas pertinentes para erradicar la enfermedad.
Japón, el principal país receptor de ganado estadounidense, dijo que enviaría un equipo de técnicos a Estados Unidos para revisar las medidas tomadas por el gobierno de Washington.
El vice-ministro de Agricultura de Japón, Yorhiaki Watanabe, asegura que las medidas -que incluyen la prohibición del uso de ganado enfermo en la preparación de alimentos para el consumo humano- no son tan efectivas como las que se exigen en Japón.
Optimismo
Los japoneses suspendieron las importaciones de Estados Unidos a finales del mes de diciembre, luego de que los exámenes confirmaran el caso de vaca loca descubierto en el estado de Washington.
Sin embargo, los ganaderos estadounidenses creen que lo peor de la crisis ya pasó.
"Somos optimistas y creemos que podremos volver a exportar carne de vaca muy pronto", dijo Jim Clarkson, analista de la compañía de exportación de ganado A. and A. Trading Inc.
Varias cadenas de comida rápida como McDonald's aseguran que la demanda de los consumidores se ha mantenido al mismo nivel durante toda la crisis.