Taxis hechos en Rusia recorrerán muy pronto las calles de las ciudades de Irak.
Primero se entregara un embarque de 300 automóviles de un pedido de 5.000 vehículos de marca Volga.
El cuantioso contrato fue hecho antes de la invasión encabezada por las tropas de Estados Unidos en marzo pasado.
El Volga, producido por la compañía automotriz rusa Gaz, está concebido y fabricado para soportar inviernos crudos y un uso frecuente.
Irak también importará otros 11.000 automóviles de marca Nissan, Peugeot y algunos modelos estadounidenses.
De diseño simple, color negro y estilo años 70, el modelo Volga ha sido reforzado para enfrentar a las impredecibles calles de Irak.
Durante la década pasada, este país sufrió un embargo comercial impuesto por la ONU después de la invasión iraquí de Kuwait, que limitó el acceso de todo tipo de productos desde medicamentos hasta chocolate.
La flota de taxis que actualmente se encuentra en Irak está conformada por modelos Volkswagen y Nissan de los 80, que fueron importados hace tres años.
Recompensa
El contrato con Gaz es visto por algunos analistas como una recompensa del depuesto gobierno de Saddam Hussein para Rusia, que se opuso al embargo impuesto de la ONU.
Hasta hace poco persistían las dudas sobre el futuro de ese contrato de importación de autos rusos, hecho por el depuesto gobierno de Saddam Hussein. No se sabía con certeza si el actual gobierno iraquí planeaba cumplir con el acuerdo.
La empresa rusa temía que la compra iba a transferirse a empresas de Estados Unidos y a compañías de países aliados en la guerra.
"Mantendremos nuestros contratos pasados pero, comenzaremos a incluir a empresas automotrices estadounidenses", dijo a la agencia Reuters un representante del Departamento de Vehículos de Irak.
"Nuestro equipo recibirá los primeros Volga en el puerto jordano de Aqaba", informó el funcionario.
El gobierno de Estados Unidos ha anunciado que invertirá US$18.600 millones en la reconstrucción de Irak.
Algunos analistas han dicho que una parte del presupuesto llegará a manos del pueblo iraquí para aumentar su capacidad adquisitiva.