Funcionarios de Estados Unidos revelaron que una compañía subsidiaria de la firma Halliburton, grupo que estuvo dirigido por el vicepresidente de EE.UU., Dick Cheney, cobró precios excesivos en un proyecto en Irak, encargado por el gobierno estadounidense.
Cheney dirigió Halliburton hasta 2000.
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Así lo afirmó una auditoria encargada por el Pentágono, en la cual se encontraron también otras irregularidades que no fueron precisadas.
La portavoz del departamento de Defensa estadounidense, Roseanne Lynch, dijo que la auditoria descubrió que la subsidiaria de la gigante de energía y petróleo Halliburton, Kellog, Brown y Root (KBR), infló los precios "varias veces".
Lynch confirmó, además, que la Agencia de Auditoría de Contratos de Defensa informó a KBR sobre los resultados del estudio.
Sin embargo, la empresa emitió un comunicado en el que desmiente la información divulgada por el gobierno y afirma que actuó de acuerdo a sus responsabilidades contractuales.
Un contrato polémico
KBR recibió un contrato cercano a los US$1.500 millones para transportar combustible y limpiar pozos petroleros en Irak -entre otros servicios-, a través de una adjudicación directa, sin concurso público.
El contrato generó polémica, especialmente entre políticos de la oposición.
En los últimos meses, tres legisladores demócratas -entre ellos, el senador Joe Liberman- habían acusado a KBR de aplicar precios excesivos y pidieron que se llevara a cabo una investigación.
Halliburton fue dirigida por Cheney hasta el año 2000, cuando abandonó el cargo para unirse a George W. Bush en su campaña presidencial.
El vicepresidente estadounidense insistió en que no tuvo ninguna influencia en el otorgamiento del contrato.
La revelación se produce en medio de la controversia generada por el anuncio de Bush de que los países que se opusieron a la guerra no participarán en las licitaciones para la reconstrucción de Irak, que representa una inversión de miles de millones de dólares.