Los ministros de la Unión Europea se encuentran en Bruselas decidiendo sobre las normas corporativas de la Unión, que han hecho estallar notorias divisiones entre sus integrantes.
Los representantes de los estados de la Eurozona negocian la aprobación de un compromiso que normaría propuestas más radicales expuestas por la Comisión Europea.
La votación podría significar un segundo triunfo de los ministros sobre los comisionados en tan sólo una semana.
Los integrantes de la Comisión aún se recuperan de la decisión de los ministros de no haber sancionado a Francia y Alemania por haber roto las reglas de la membresía a la Eurozona.
Discusión
La directiva en funciones, que ha estado cerca de 15 años en el cargo, busca impulsar el poder de los accionistas y limitar los derechos de las compañías europeas.
Pero desde temprano las propuestas hechas por el comisionado de Mercado Interno, Frits Bolkestein, han perdido aliento, luego del lobby hecho por poderosas compañías nacionales como Volkswagen, de Alemania, o Ericsson, de Suecia.
La frustración de Bolkestein en su fracaso por mantener el compromiso y el intercambio político fue tal que terminó por proponer que se hiciera un plan en cuya realización todos intervinieran.
La Comisión rechazó esa opción, pero no ofrece apoyo al borrador actual, por lo cual los ministros necesitarán un voto unánime para tener un día exitoso.