Los consumidores rehuyen endeudarse.
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Los compradores estadounidenses no sacaron de sus carteras las tarjetas de crédito durante el mes de junio.
Ese parámetro de consumo produjo una inesperada caída en los índices por deuda.
La Reserva Federal dijo que créditos adquiridos por los mejores créditos cayeron hasta US$400 millones en junio.
La caída, producida por la baja del uso de las tarjetas de crédito en US$1,3 billones, aumenta los temores que hacen sospechar que la economía de Estados Unidos aún se encuentra lejos de reflotar.
Con cifras de desempleo por encima del 6% y con la frágil confianza que han mostrado los consumidores, crece la preocupación de que el gasto de los estadounidenses resulte más golpeado aún.
Sin embargo, algunos analistas afirman que el consumo simplemente ha estado siendo efectuado en efectivo, debido al refinanciamiento de viviendas y con el objeto de evitar altos intereses.
En contraste con la caída del uso de las tarjetas de crédito, las deudas de intereses no acumulativos -que incluye la adquisición de autos y botes- crecieron en US$900 millones en junio.