Skip to main contentAccess keys helpA-Z index
BBCMundo.com
OTROS IDIOMAS
English
Português
mas idiomas
Lunes, 28 de marzo de 2005 - 12:28 GMT
Remesas y microcrédito
Mariana Martínez.
Mariana Martínez
Columnista, BBC Mundo

¿Quién iba a decir que los inmigrantes y los pobres iban a resultar un grupo atractivo para los bancos?

Inmigrantes en una oficina enviando dinero a sus familias
Es más fácil para sus familiares obtener un préstamo bancario gracias a las remesas.

La falta de colateral -es decir, el respaldo económico que una persona debe presentar como garantía para la obtención de un préstamo-, así como también el alto costo que significa para un banco darle seguimiento a un préstamo pequeño, dejaban excluidas del sistema crediticio a las personas de bajos recursos.

Sin importar que usted tenga una brillante idea para iniciar un negocio o todas las ganas del mundo para trabajar y salir adelante, sin colateral la probabilidad de obtener un préstamo bancario es baja o prácticamente nula.

Con esta premisa, los pobres siempre habían quedado excluidos del sistema financiero.

Sin embargo, hoy, esa realidad está cambiando gracias a las remesas que envían los emigrantes a sus familiares en sus países de origen.

Una apetitosa tajada

Y es que los US$45.800 millones que América Latina y el Caribe recibieron en 2004 en concepto de remesas, según datos del Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN) del Banco Interamericano de Desarrollo, es una cifra que puede despertar el apetito de cualquier banco o institución financiera.

Remesas en A. Latina y Caribe
US$45.800 millones en 2004.
Significó aumento de 18,42%.
16 millones de latinoamericanos en todo el mundo envían dinero.

En 2004, las remesas recibidas por América Latina y el Caribe resultaron un 18,42% más que el año anterior cuando sumaron US$38.000 millones. Y la cifra sigue aumentando.

El volumen no sólo es abultado -supera la cooperación externa y la inversión extranjera directa recibida por la región- sino que también representa un flujo de fondos constante.

Con la precisión de un reloj, dos tercios de los 25 millones de latinoamericanos que viven en el exterior envían periódicamente dinero a sus familiares en sus países de origen. Estos remiten entre US$100 y US$300 por transacción, asegura el FOMIN, las que en conjunto suman más de 175 millones de transacciones individuales por año.

Las remesas, recibidas fundamentalmente por los sectores de bajos y medios recursos en la región, se han convertido en un poderoso instrumento del microcrédito ya que brinda a esas familias no sólo lo necesario para sobrevivir, sino también en algunos casos para la educación, comprar vivienda o iniciar un negocio propio.

Es por eso que los que antes habían estado excluidos del sistema financiero, son ahora un grupo codiciado por los bancos e instituciones financieras.

Un negocio redondo

Citibank logo
Las remesas son una gran oportunidad de negocio para los bancos.
Piense por un momento y descubrirá que las remesas son un negocio "redondo".

Si usted fuera gerente de un banco y observara que un segmento de la población recibe dinero periódicamente, de forma puntual, y que el volumen (en conjunto) es grande... ¿no le gustaría captar una porción de este negocio?

La presidenta de Women's World Banking (una asociación sin fines de lucro dedicada a ampliar el acceso de las mujeres de bajos recursos a servicios financieros), Nancy Barry, aseguró en un debate organizado por el BID y el banco estadounidense Citigroup en Nueva York, que los grandes bancos están tomando a las remesas y los microcréditos como una gran oportunidad de negocio.

Barry recalcó que en el mundo hay unas 500 millones de familias que reciben remesas, lo que lo hace el mayor mercado potencial del planeta.

Según Barry, en los últimos cinco años el número de instituciones financieras que prestan servicios de envío de dinero a los países de origen de los inmigrantes se ha duplicado en número.

Mucho camino por recorrer

Sin embargo, aunque los que reciben remesas son ahora un grupo atractivo para los bancos e instituciones financieras, todavía queda un largo camino por recorrer a la hora de brindar acceso al crédito a los más pobres.

Inmigrantes en una oficina en España
Las compañías de envío de dinero siguen siendo la opción preferida para las remesas.
No sólo aquellos que no reciben remesas siguen quedando excluidos, sino también aquellos que las reciben a través de agencias de envío de dinero y no mediante un banco o institución financiera.

Para que tenga una idea, según datos del Pew Hispanic Center, sólo el 11% de los inmigrantes latinoamericanos en Estados Unidos envían las remesas a través de los bancos. Las compañías de envío de dinero siguen siendo la opción preferida cuando de remesas se trata.

Estas compañías no exigen al que recibe las remesas abrir una cuenta bancaria o de ahorro. Simplemente actúan como intermediarios entre el que envía y el que recibe, sin crear prácticamente ningún vínculo financiero o historial de crédito.

Entonces, ¿qué se podría hacer para que un mayor número de las personas en América Latina y el Caribe que reciben remesas tengan acceso al crédito?

Una opción sería que estas compañías de envío de dinero tuvieran la posibilidad de convertirse en instituciones financieras o crear algún típico de alianza con grandes instituciones financieras que les permitiera ofrecer préstamos a sus clientes.

Sin embargo, como en todo negocio, eso dependerá de la voluntad que tengan las grandes instituciones financieras y de las compañías de envío de dinero para compartir la "tajada" de este gran negocio.

Mientras tanto, aquellos que reciben remesas continuarán soñando con la posibilidad de comprar una casa propia, iniciar un negocio u obtener un préstamo para enviar a sus hijos a estudiar.

Barómetro económico

ÍNDICE DE NOTAS

ARCHIVO 2004

ARCHIVO 2003


VÍNCULOS
El contenido de las páginas externas sugeridas no es responsabilidad de la BBC.




 

BBC MUNDO - PRODUCTOS Y SERVICIOS


banner watch listen