Skip to main contentAccess keys helpA-Z index
BBCMundo.com
OTROS IDIOMAS
English
Português
mas idiomas
Sábado, 11 de septiembre de 2004 - 00:15 GMT
A. Latina: ¿condenada a lo informal?
Mariana Martínez.
Mariana Martínez
Columnista, BBC Mundo

Aunque una de las estrategias claves para crecer y generar desarrollo económico en un país es justamente el destrabe de los trámites burocráticos para permitir la apertura de nuevos pequeños y grandes negocios en corto tiempo, muy pocos países pobres la ponen en práctica.

Estres
Abrir un negocio en América Latina puede ser un dolor de cabeza.
América Latina es una de las regiones del mundo donde abrir un negocio, sin importar si cuenta con uno, dos o miles de empleados, es todo un dolor de cabeza. Muchos potenciales empresarios mueren en el intento, agobiados por tanto papeleo y trabas burocráticas, mientras otros optan por volcarse al sector informal.

Es decir, inician el negocio sin hacer ningún trámite, no pagar impuestos y contratan empleados en "negro".

También están aquellos (y son muchos) que se someten a sobornos o las tradicionales coimas para acelerar los trámites de apertura de un negocio, con el pensamiento fácil de "si todo el mundo lo hace, por qué yo no habría de hacerlo".

Si estos dos últimos ejemplos le parece ya común denominador en su economía, entonces seguramente también habrá observado los efectos negativos que estas prácticas acarrean, no sólo en el plano individual, sino también a nivel nacional.

Las prácticas en negro y los sobornos no hacen más que promover la corrupción, fomentar el desempleo y quitarle las ganas a cualquier inversionista, ya sea local o extranjero, de invertir en el país.

Haciendo negocios

Las estadísticas muestran la gravedad del asunto. Según un informe publicado por el Banco Mundial y titulado: "Haciendo negocios en el 2005", poner en marcha un negocio en América Latina puede llevar en promedio unos 70 días y la realización de 11 diferentes trámites, con un costo del 60,4% del Producto Interno Bruto (PIB) per capita.

En regiones desarrolladas, como los países de la OECD, los días se resumen a 25, los trámites a 6 y el costo a 6% del PIB per capita.

Por país, los números podrían dejar frío a cualquiera. Haití, Brasil y Venezuela, son los países de la región donde se necesita más tiempo para abrir un negocio, 203, 155 y 116 días, respectivamente.

Presupuesto
En más de una docena de países pobres registrar un negocio nuevo lleva más de 100 días.
En cualquier de estos países usted necesitará hacer al menos 12 diferentes trámites o más antes de poder levantar la cortina de su negocio y contar con al menos entre US$136 y US$642 en su bolsillo (depende del país). Algo que le quitan las ganas y las buenas intenciones a cualquiera.

Esto quiere decir que, si usted vive en Latinoamérica y cuenta con una buenísima idea para abrir un pequeño negocio que no sólo le permitiría generar los recursos que usted necesita para salir de la pobreza, sino también para poner en marcha el motor de la economía en su conjunto, no podrá hacerlo porque la burocracia simplemente no se lo permitirá.

Pobres vs. Ricos

El mismo patrón se repite en los restantes países pobres del mundo. En estas naciones es todavía dos veces más difícil que en los países ricos para un empresario iniciar, operar o liquidar un negocio.

Los trámites son una pesada carga para los que intentan "arrancar" un nuevo negocio.

En promedio, empezar un negocio en un país rico toma seis procedimientos, 8% del ingreso per capita y 27 días. En cambio, en una economía pobre o de ingreso medio-bajo, el mismo proceso lleva 11 procedimientos, 122% del ingreso per capita y 59 días. En más de una docena de países pobres registrar un negocio nuevo lleva más de 100 días.

A esto se le suma que en la mayoría de los países pobres, los inversores difícilmente pueden acceder a información accionaria y financiera de las empresas que cotizan en el mercado de valores, lo que las hace aún menos atractiva la inversión en el país.

BM propone reformas

Según el informe del Banco Mundial, los países más pobre, entre ellos la mayoría de los latinoamericanos, que necesitan imperiosamente nuevas fuentes de trabajo y que podrían ser fácilmente generados por la apertura de nuevas empresas, corren el riesgo de quedar aún más relegados frente a las naciones ricas, las que simplifican cada día más las regulaciones y crean ambientes más favorables para las inversiones y los negocios.

El estudio asegura que existen reformas simples que los países en vías de desarrollo podrían implementar para mejorar el sistema formal de la economía.

Entre ellos, la creación de centros computarizados para la realización del trámite de apertura de nuevas empresas en un solo paso, mejorar los registros de crédito y aumentar la flexibilidad de las leyes laborales.

Trabajador
Los trámites pueden ser estresantes.
Esta "formalización" de la economía podría contribuir a crear oportunidades de empleo para las mujeres y los más jóvenes (los sectores más afectados en los países pobres), incentivar a aquellos que tengan ideas de negocios y, de paso, generar crecimiento económico para el país en su conjunto.

Sin embargo, estas "simples reformas" que propone el Banco Mundial, no parecen de tan fácil implementación en América Latina. Ponerle un punto final a la burocracia, el papeleo, los sobornos y las coimas, requerirán algo más que buenas intenciones.

Hasta que no tengamos gobiernos más responsables y comprometidos con el bienestar de la nación y su gente, e instituciones financieras menos arcaicas y más modernas, será imposible que América Latina salga de la informalidad que la caracteriza.

No hay que olvidar tampoco que el fin de la corrupción y la burocracia también requieren del compromiso de la gente, de olvidarse del "tengo un amigo que me agilita los trámites". Y eso también lleva su tiempo.



VÍNCULOS
El contenido de las páginas externas sugeridas no es responsabilidad de la BBC.




 

BBC MUNDO - PRODUCTOS Y SERVICIOS


banner watch listen